LEOPOLDO GÓMEZ

Del Estado de México al 2018

Del Estado de México al 2018


Tras un arranque muy parejo, los candidatos de PRI, PAN y Morena al gobierno del Estado de México despliegan todos sus recursos para ganar una votación crucial. Lo que está en juego no solamente es el destino de la entidad, sino la definición de escenarios más nítidos de cara a la elección federal de 2018.

A nadie sorprende que el PRI, con Alfredo del Mazo, construya una candidatura basada en su experiencia política y arraigo en el estado. Un triunfo daría nuevos bríos a ese partido para avanzar en la carrera por la Presidencia, con el impulso de un segundo aire y la convicción del “sí se puede”.

Por el carril panista, la ex candidata a la Presidencia, Josefina Vázquez Mota, busca prolongar la buena racha de los comicios de 2016, el triunfo histórico que proclamó Ricardo Anaya. Pero más que sumar un estado a la lista de gobiernos blanquiazules, una victoria el 4 de junio también abriría grandes perspectivas para ese partido; las suficientes para ir con todo y con riendas propias el próximo año.

Morena compite por vez primera por la gubernatura del Estado de México y lo hace con fuerza. Con una postura ciudadana, Delfina Gómez promete combatir los males del sistema. La victoria mexiquense le significaría a Andrés Manuel López Obrador un bono político muy valioso para ir por la Presidencia en 2018.

Pero aquí se vislumbran dos escenarios. El ascenso de Morena podría generar en el PRI, en el PAN y en el establishment en general una inquietud que los lleve a conformar una ofensiva de facto, como ocurrió en 2006 y 2012. Pero también es posible que, frente a un Morena aparentemente imparable, el Presidente decida dejar que las cosas fluyan y el PRI opte por contender solo, con el afán común de evitar la polarización y garantizar una sucesión tersa, gane quien gane.

El futuro inmediato es tan interesante como impredecible. Lo único que hoy sabemos es que mucho de lo que veremos en 2018 se habrá abonado en tierras mexiquenses.