Minuto a Minuto

Nacional Investigan posibles “omisiones” en descarrilamiento del Tren Interoceánico
Las autoridades realizan una auditoría "detallada" para hallar posibles irregularidades en el descarrilamiento del Tren Interoceánico
Nacional “México está de moda”, asegura Josefina Rodríguez Zamora
Josefina Rodríguez resaltó que los visitantes extranjeros regresan a México porque se trata de un país "que lo tiene todo"
Nacional BMA e instituciones piden que Reforma Electoral cumpla estándares internacionales
Un reporte advierte preocupaciones sobre que la Reforma Electoral pueda socavar la integridad de las elecciones y la democracia en México
Nacional Sheinbaum pide esclarecer detención del rector de la UACam
La presidenta Claudia Sheinbaum sentenció que "no se puede usar la justicia como una vendetta política" tras la detención del rector de la UACam
Internacional FBI allana la casa de una periodista del Washington Post
El FBI irrumpió en la casa de Hannah Natanson, periodista del Washington Post, y le confiscó un celular, dos computadoras y un smartwatch

Este 2024, Latinoamérica -al igual que otras partes del mundo-, experimentará un intenso período electoral con seis elecciones presidenciales, poniendo fin al superciclo electoral 2021-2024 unido a una importante reconfiguracion del mapa político regional.

El 4 de febrero, las elecciones generales en El Salvador (presidenciales y legislativas) darán inicio a este maratón. Nayib Bukele buscará su reelección consecutiva por otro periodo de 5 años. Su alta popularidad y la intención de voto reflejada en las encuestas lo colocan en una posición favorable para ganar en primera vuelta y mantener una sólida presencia en la Asamblea.

Sin embargo, esta reelección es inconstitucional. La interpretación forzada de la Constitución por parte de la Corte de lo Constitucional -órgano que está bajo influencia presidencial- no logra subsanar la grosera violación a la Carta Magna salvadoreña (artículos 75, 88, 131,152,154 y 248).

A nivel regional, un triunfo de Bukele (el escenario más probable) rompería con cuatro tendencias electorales recientes: 1) el voto de castigo contra los gobiernos en ejercicio; 2) la dificultad de ser reelegido; 3) la necesidad de un balotaje para definir la presidencia; y 4) Presidentes sin mayoría propia en el Congreso.

La popularidad de Bukele se debe a la prioridad dada a la seguridad ciudadana, un área excesivamente crítica para los salvadoreños. Su plan ha mostrado resultados concretos en la lucha contra las maras, pandillas y el crimen organizado, pero a un alto costo: violaciones a los derechos humanos, debilitamiento del estado de derecho y concentración de poder en el ejecutivo. Como resultado, El Salvador ha transitado de ser una democracia de bajo rendimiento a un régimen autoritario.

En resumen, La “Bukelización de la política” presenta un modelo seductor y eficaz, comunicacionalmente sofisticado y peligroso, que muestra cómo desmantelar una democracia con amplio apoyo popular. Vemos con preocupación como este modelo inspira a varios políticos en la región.

*Texto reproducido en La Tercera con autorización explícita del autor