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El 27 de enero de pasado, un alto funcionario de enfermedades infecciosas del gobierno de Corea del Sur citó a una reunión a las 20 compañías médicas más importantes del país. Les dijo que necesitaban desarrollar, con toda urgencia, una prueba efectiva para diagnosticar infectados por coronavirus. En ese momento había solo cuatro infectados en el país, pero la vecindad de Wuhan era un claro aviso de lo que podía deparar el futuro.

Siete días después de aquella reunión, el gobierno coreano aprobó una de las opciones presentadas. Siete semanas más tarde habían aplicado más de 290 mil pruebas, en un país de 52 millones de habitantes, y habían detectado 8 mil casos de infección.

Habían reducido también la incidencia de casos diarios de 9 mil 9 a solo 93. Es decir, habían aplanado la curva del contagio en su arranque, antes de su explosión.

El primer caso de coronavirus fue detectado en Estados Unidos el mismo día que en Corea del Sur. Hasta ayer, ese inmenso y rico país de 330 millones de habitantes, había hecho solo unas 90 mil pruebas y detectado 7 mil casos. Respecto de Corea del Sur, había perdido un tiempo precioso.

La cifra oculta de infectados en Estados Unidos puede ser enorme. Si se infectara solo 30 por ciento de la población, unos 96 millones, el número de muertes en ese país podría llegar a los 480 mil, tal como escribí ayer en este espacio refiriendo un estudio del doctor James Lawler, experto de la Universidad de Nebraska, reporteado por The New York Times.

Tomo la comparación del caso de Corea con Estados Unidos del informe especial hecho para World News de Reuters, por Chad Terhune, Dan Levine, Hyunjoo Jin, Jean Lanhee Lee (https://reut.rs/3b96IN5)

La diferencia fundamental entre ambos países, quizá entre todos los que combaten la pandemia, está en la rapidez con que se empezó a medir el daño.

México va atrás en esto, y aún en contra. Ayer podía leerse en un prestigiado laboratorio privado este aviso: ”Por disposición de la Secretaría de Salud, por el momento no podemos realizar la prueba Coronavirus (COVID-19). En cuanto se nos autorice, reanudaremos este servicio”.