Minuto a Minuto

Nacional Canciller De la Fuente recibe a empresarios de países nórdicos; buscan oportunidades de inversión en México
Como parte de la delegación empresarial participan representantes de compañías como Ericsson, Nokia, Volvo y AstraZeneca, entre otras
Deportes México gestiona visas para selección de Irak previo a partido en Monterrey
La Embajada de México en Emiratos Árabes Unidos ha estado en comunicación con directivos de la Federación de Futbol de Irak y con el seleccionador del equipo, Graham Arnold, con el objetivo de atender con rapidez los trámites migratorios
Deportes Travis Kelce renueva un año con los Kansas City Chiefs
Travis Kelce firmó un contrato con los Chiefs por un valor máximo de 15 millones de dólares, con 12 garantizados
Nacional Secretario de Agricultura pide reglas agroalimentarias del T-MEC basadas en ciencia ante restricción de EE.UU.
Julio Berdegué afirmó que el balance para el sector agroalimentario en el T-MEC es positivo, así como para pequeñas y grandes empresas
Internacional Trump insiste en su rechazo al nuevo ayatolá y pide una transición como la de Venezuela
Trump reafirmó que le gustaría ver a un nuevo líder interino en Irán, suplantando al actual líder ayatolá, Mojtaba Jameneí

El título de esta columna podría resumir el espíritu con que el gobierno enfrenta la doble emergencia sanitaria y económica del país.

Su sentido es: para obtener los cambios buscados, no hay que cambiar de rumbo, hay que mantenerse inmóvil en el camino trazado. La historia dirá si hay en eso una sabiduría estratégica o una simple inmovilidad ante los retos ingentes de México.

El presente nos dice que México es el único del mundo que, pudiendo hacerlo, no ha intentado una política de emergencia ni contra la crisis sanitaria ni contra la económica.

Ayer, el Inegi reportó la caída de la economía para el segundo trimestre del año con una cifra sin precedentes, -17.3 por ciento, la cual, anualizada, dice Jonathan Heath, vicegobernador del Banco de México, equivaldría a un alucinante -53 por ciento.

La pandemia sigue en su alta meseta, acercándose en su cifra de defunciones oficiales al tercer lugar del mundo, solo debajo de Estados Unidos y Brasil, pero con estimaciones de muertes excedentes, ofrecidas por el propio gobierno, que rebasan por mucho la cifra oficial.

El tiempo nos dirá la cifra real, pero los días que pasan nos muestran a un gobierno que no ha hecho aquí nada de lo que ha funcionado en otros países, ni pruebas masivas, ni rastreo de infectados ni uso de cubrebocas.

Una inmovilidad equivalente, igualmente solitaria en el mundo, ha adoptado el gobierno respecto de la crisis económica. No ha protegido la economía y el empleo con los instrumentos que ha usado todo el mundo: contraer deuda, inyectar dinero y dar alivios fiscales a los sectores productivos, de modo que, al pasar la emergencia, estén debilitados pero no destruidos.

El gobierno ha sostenido su reparto de recursos públicos a la población más necesitada, y ha persistido en sus altos flujos de inversión a sus previos proyectos de infraestructura y a una empresa petrolera que parece un hoyo negro, capaz de desaparecer lo que le echen.

El tiempo nos dirá si la adopción de esta inmovilidad ante las crisis permitirá cumplir después el gran cambio prometido por este gobierno. O si solo es una equivocación de la que el país tardará años en recuperarse.