ONU exhorta a “despertar” ante la “emergencia de los océanos”
Arrecife de coral. Foto de 광 영 / Unsplash

Es hora de “despertar” y “movilizar” a la sociedad para presionar y así tomar medidas ante la “emergencia de los océanos“. El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, fue contundente durante la conferencia de Lisboa en su llamamiento a actuar para salvar los mares.

“Que todo el mundo presione en sus gobiernos, ayuntamientos, en las compañías en las que trabaja, en las comunidades y sociedades para decir que rescatar los océanos es absolutamente esencial”, afirmó Guterres ante la prensa durante un receso en la conferencia que reúne a delegaciones de cerca de 150 países en la capital lusa.

“Necesitamos despertar a la gente, presionar a los que toman decisiones para asegurarnos de que somos capaces de rescatar a los océanos”, insistió.

“Nos encontramos ante una emergencia de los océanos. Hay que cambiar la marea”, había reclamado Guterres durante la apertura de la II Conferencia de los Océanos, en la que llamó a actores públicos y privados a sumar esfuerzos y financiación para frenar la degradación de los mares.

También los anfitriones de la reunión, Portugal y Kenia, pidieron pasar a la “acción” sin “excusas”.

“La guerra y la pandemia no pueden ser excusa para ignorar los problemas estructurales”, resumió el presidente luso, Marcelo Rebelo de Sousa.

Hasta el actor estadounidense Jason Momoa, el popular “Aquaman”, reclamó pasar a la acción. “Es tiempo de un cambio”, dijo tras ser nombrado defensor de la vida bajo el agua del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente UNEP.

Y adelantó una primicia de la próxima entrega de Aquaman: denunciará la contaminación marina y no habrá aliens.

Con los deberes hechos

A Lisboa han llegado algunas delegaciones con los deberes hechos. Como Colombia, que en los próximos días logrará el objetivo de tener el 30 por ciento de sus áreas marinas protegidas, adelantándose a la meta para 2030 y convirtiéndose en el primer país del hemisferio occidental en lograrlo.

“No vamos a esperar al año 2030”, aseguró el presidente Iván Duque, que explicó que la medida permitirá sumar 16 millones de hectáreas de áreas protegidas marinas -el doble de las actuales-, de las cuales 9 millones serán “no take”, sin actividades extractivas.

También el Banco de Desarrollo de América Latina-CAF llegó a Lisboa con un anuncio en la cartera: destinará mil 250 millones de dólares a financiar proyectos para preservar los ecosistemas marinos y costeros de América Latina y el Caribe durante los próximos cinco años.

Una “primera apuesta en grande” centrada en los océanos, explicó en declaraciones a EFE el presidente de CAF, Sergio Díaz-Granados, que “no tiene antecedentes” en los 54 años de historia del banco.

Con los deberes “en agenda” ha llegado uno de los anfitriones de la reunión, Portugal, que se compromete a proteger el 30 por ciento de sus áreas marinas para 2030, según adelantó el primer ministro, António Costa, que anunció además la creación de una zona piloto de emisiones controladas en el mar.

La sombra de la guerra planea sobre la Conferencia Lisboa

Aunque los océanos centran la reunión, la sombra de la guerra de Rusia contra Ucrania planea sobre la conferencia de Lisboa.

El presidente de Angola, João Lourenço, aprovechó su intervención ante el pleno para pedir el “cese del fuego incondicional” porque “el mundo no soporta un conflicto en el corazón de Europa”.

Angola es uno de los países que se abstuvo en la votación de condena contra Rusia por la invasión de Ucrania en la Asamblea de Naciones Unidas y mantiene una estrecha relación histórica con Moscú.

En Lisboa estará también el enviado ruso a la conferencia, Ruslan Edelgeriyev, quien ha advertido que las sanciones occidentales pueden “complicar” el cumplimiento de los objetivos de neutralidad carbónica a corto plazo aunque asegura que su país cumplirá con sus compromisos.

Los objetivos “a largo plazo no cambian” y “las competencias del presidente de la Federación de Rusia para lograr la neutralidad carbónica serán cumplidas”, afirmó en una entrevista con Lusa.

“La descarbonización de la economía rusa prosigue sin parar. Pretendemos alcanzar la neutralidad carbónica hasta 2060”, agregó.

La conferencia reúne a una veintena de jefes de Estado y de Gobierno y más de un centenar de ministros hasta el próximo día 1.

Su misión, en palabras de Guterres, es “hacer entre todos lo que nos corresponde”.

Con información de EFE