Sembrando Futuro

Sembrando Futuro - Foto de DZ.
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Hay cientos de miles de hechos de facto que demuestran que nuestra forma de vida, esta destruyéndonos

Vine a tus playas tierra: llegué como extranjero. Viví en tu casa como huésped y me voy de ti como amigo.

Rabindranath Tagore
Premio nobel de literatura 1913.

 

Sembrar Futuro, así fue el llamado y en el nos volcamos a dejar un poco de semillas que habrá que vigilar que germinen. El trabajo que hay por detrás de apenas unas cuantas horas de experiencia, es extenuante. Enfrentar los retos que se presentan cuando nunca se ha hecho algo igual, es un campo nutricio para replicarlo después con más eficiencia.

Quinientos niños entre seis y diez años recibieron la convocatoria y llegaron alrededor 380. Un esfuerzo de más de cien colaboradores, y todos con una causa en común. El medio ambiente.

DZ

 

Llegaron con sus caras de niño al espacio todavía con ganas de sorprenderse y en mi brotó esta frase de un proverbio nativo americano que dice “No heredamos la tierra de nuestros ancestros, la tomamos prestada de nuestros hijos.” Entonces me duelo y los ojos se me llenan de agua brotando vergüenza al contemplarlos y pensar que les hemos robado su futuro.

De los miles de problemas que nos aquejan como sociedad, la crisis climática llama de una manera urgente a reaccionar, es sorprendente qué esto que se ha venido señalando por la comunidad científica hace más de veinte años, no fue tomado en cuenta y al parecer antepusimos nuestras intereses económicos  de ciudadanos “civilizados” habituados a décadas de consumo y no quisimos escuchar.

Somos corresponsables todos del daño que hemos hecho al planeta. Quizá unos más que otros, pero todos hemos contribuido y de un tiempo para acá encuentro una necesidad de restaurar en la medida de mis posibilidades, esta ceguera de no darme cuenta, que ahora se cobra la factura en este planeta que debido al sobre uso, explotación de los recursos y consumo desmedido, está agonizante.

“No me lo creo”. Decía  el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a finales de 2018 tumbando 1.656 páginas de un informe que detalla los devastadores efectos del cambio climático en la economía, la salud y el medio ambiente.
Y es que como él, millones de personas siguen creyendo que son exageraciones, que es un cambio natural de la evolución del planeta y que el daño que hemos infligido, alguien encontrará la forma de solucionarlo rápido, pues para eso tenemos el recurso de la tecnología.

Por más que en una negativa colectiva queramos no mirar la realidad de lo que está pasando,  la tierra está cambiando y por una escisión en nuestra forma de concebir el mundo, donde creemos que está para nuestro uso y explotación, hemos perdido el sentido primigenio de que somos parte, no aparte de la naturaleza .

El promedio mundial para la reducción de las especies de vertebrados fue de 60%, en las ultimas cuatro décadas, pero en la mitad del continente Americano, de México para abajo fue del 89%. Desde el comienzo de la civilización hace unos doce mil años para acá, hemos talado la mitad de los bosques del planeta.

Qué no se nos olvide nosotros somos una especie que sin hábitat también desaparecerá, de seguir como vamos.

No hay imágenes mas aterradoras que ver la isla de basura del Pacifico entre Hawai y California, llamada la nación de las islas de Basura, se calculan 220 millones de toneladas de deshechos de los cuales 70% son de plástico.

No basta pero nos dolimos al contemplar las imágenes de las ballenas con toneladas de basura en el vientre. Quedamos en silencio cuando vimos Chernobyl y la devastación de cientos de kilómetros de tierra a manos de la radiación. A tantos nos enfurece el maltrato animal, los bosques quemados y talados.

Hay cientos de miles de hechos de facto que demuestran que nuestra forma de vida, esta destruyéndonos.

Dicen que son once años apenas, una década para intentar revertir esta crisis, asegura el último informe del IPCC (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático, entidad científica creada en 1988 por la Organización Meteorológica Mundial y el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente).

¿Por donde empezar?  El esfuerzo debe ser en conjunto. Dejar nuestras diferencias a un lado para combatir como si fuéramos un ejercito desde muchos frentes. No tenemos ya demasiado tiempo para análisis lentos de cómo fue que llegamos hasta aquí, es importante saber que el presente es solo es el reflejo de un pasado que cobra sus facturas. Después aprenderemos de nuestros errores, pero hoy la premisa está en resolver.

El escenario variopinto de la problemática, coloca un enorme reto a nivel mundial, pues cada espacio se enfrenta a distintos retos. En México se comienza con educación, abriendo conciencias para después comenzar a realizar tareas puntuales. Desgraciadamente esto es lento, pero apremiante.

Hay que cambiar nuestros hábitos de consumo, al mismo tiempo exigir que en las leyes se implementen prohibiciones y sanciones en materia de emisiones de C02 y Metano.

La agenda es urgente hay que parar la deforestación, sembrar arboles y cuidarlos, no solo por parte del gobierno, hoy como nunca se necesita una participación activa de la sociedad. Hay que enfatizar en la limpieza de ríos, lagos y mares. Hay que regenerar los manglares, basta ver el sargazo en las costas para ver el daño que se genero con su destrucción.

Pero solo lo haremos si en verdad entendemos el nivel de peligro en el que nos encontramos.

Esta época geológica a la que la comunidad científica llama Antropoceno o Capitaloceno, se caracteriza por una “convulsión planetaria”: es la primera vez en la historia de la Tierra, qué una sola especie (la nuestra, la del homo sapiens), ha ejercido un efecto tan poderoso de destrucción sobre el sistema que sustenta la vida.

Con el peso en los hombros para encontrar cómo sembrar futuro en un puñado de niños, sabiendo que somos los adultos quienes si no rectificamos se los robamos, nos dimos a la tarea de transmitir valores sobre esta información usando el marco de un rally con veinte estaciones. Cada una con la premisa de transmitir en diez minutos las directrices de enseñanza puntual sobre el medio ambiente.

Conocieron en un par de horas, parte de la biodiversidad de un país que tiene una riqueza invaluable, la quinta a nivel mundial. Sintieron un llamado de alerta sobre lo que va  a pasar si no hacemos algo para detener el calentamiento global y se llevaron a casa la tarea de recordar a los adultos que este planeta es el que les vamos dejar.

Hoy como nunca debemos estar consientes que los niños aprenden de lo que ven hacer a sus padres y los adultos, no de lo que dicen. Aprenden esas mismas conductas, las adquieren en su repertorio y las repiten al hacerse adultos.

Pasó la mañana y los vi partir con sonrisas en la cara, llevándose una experiencia que sembró sin duda en conocimiento y alerta. El Foro de las Golondrinas en la Alcaldía  Álvaro Obregón en la ciudad de México quedó vacío, el eco de las risas de los niños todavía se escuchaba a lo lejos. La sonrisa se cobra apenas como recompensa del trabajo realizado y los huesos cansados me llevan a la puerta acompañada de tantos que participaron.

Foto de DZ.

 

Gracias Gracias, por creer que se puede, que estamos a tiempo, que no hay esfuerzo pequeño que no sume a la apuesta de revertir este daño que nos pone la guadaña en cuello.

El planeta continuara su rumbo lo ha hecho en cinco otras ocasiones. En un par de  millones de años no quedara una sola impronta de nuestro paso por el planeta de no reaccionar con fuerza.

DZ

Un agradecimiento muy grande a:
Alcaldía Álvaro Obregón
Axolotitlán
Bio Fauna
[email protected]
Ecoteinment
Extintion Rebellion México
Flora.
Guadalupe Madre Tierra
ITZENI
La Ruta del Practicante
MeditNation.
Secretaria de Seguridad y Protección Civil
SAMET
Josefina Pereda
Tak-tak-tak
DISTROLLER
ZOE
Sofí González Fotógrafa profesional.
Cecilia García fotógrafa Auxiliar
Carlos Tomasini del Periódico Digital de Joaquin López Dóriga.

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