#LaPeorMamá. La separación

Foto de archivo
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Por Claudia Ma. García Reyes Herrera (@plausi1)


Ya saben que no vivo en la misma ciudad que mi familia. Así que ahora que llegaron las vacaciones huimos del calor y nos venimos a la gran ciudad a pasar un temporada.

Cuando vivíamos acá solo existía #minispeedy y a cada rato se quedaba a dormir con los abuelos, tanto paternos como maternos. Así lo acostumbramos. Pero con #miniplausi la cosa fue diferente. Ella siempre pegada a mamá; y no porque mamá quiera, sino porque lejos ni como hacerle.

Así pues, regreso al momento en que #minispeedy me dice:

  • Mamá cuando lleguemos me quiero ir a quedar con mi abuela Judith (mi suegra).
  • Claro mi amor, un día te vas con ella.
  • No ma. Me quiero ir todos los días.
  • Ah bueno, pues vamos a ver que días te puedes ir.

#miniplausi, que escuchó la conversación, se apuntó luego luego para quedarse también con la abuela. Yo dentro de mí pensé que solo hablaba de dientes para afuera. Lo hemos intentado algunas ocasiones y el asunto siempre termina en que se raja a la mera hora. Una vez, estando en un hotel, cuarto pegado al otro, según ella se iba a quedar a dormir con la abuela; hizo su maleta, se llevó su cobija y… a los 15 minutos estaba tocando la puerta. Pero decidí que no le iba a quitar la intención, sobre todo porque mi suegra moría porque también se quedara.

Así llegó el día en que se iban a ir a casa de la abuela. #minispeedy pidió ropa para 4 días y nomás porque nos vamos de viaje, que si no… A #miniplausi le estuve preguntando todo el día si se iba a ir o no. A veces me decía que sí, al ratito me decía que no. Total, que le puse ropa por si se quería quedar.

Los fui a dejar a casa de una amiga de mi suegra, donde ella estaba disque cociendo pero la verdad estaba chismorreando, pero ese no era el punto. Los llevé y salió mi suegra para llevárselos; se subieron los dos muy felices al coche y de pronto veo cara de pánico de #miniplausi. Estaba a punto de llorar y… ¡chin! Que le cierro la puerta del coche y me voy corriendo. Entré en pánico, pero así se la llevó la abuela a la aventura de la pijamada con el hermano y la prima, casi sin que se diera cuenta.

Por un día tenía la cama solita para mí porque el macho alfa del hogar está fuera. Me tomé dos copitas de vino con mi papi y me metí a la cama a ver series. Caí dormida casi al momento y… a las 2 de la mañana me desperté… sí, extrañaba a mi bultito, mi chaparrita colechosa (no supe como se dice). Resulta que así como dicen muchas mamás, el colecho no solo ayuda a los niños, sino también a las mamás. Estuve despierta como dos horas dando vueltas y vueltas pensando si había sufrido para dormirse o si había llorado por mí, hasta que por fin me  quedé dormida otra vez.

Ya en la mañana hablé con mi suegra que me dijo que todo había estado super bien, que no había sufrido para nada para dormirse. No estoy diciendo que mi suegra sea mentirosa pero no le creo, solo que no quiere hacerme sufrir. Sí me dijo que cuando se levantó lloró porque no estaba su mamá pero después se quedó dormida otra vez. Y después me mandó a la goma para irse a jugar con los niños y yo… sin mis hijos.

Dediqué mi mañana a mi abuela a la que casi no veo así que fue algo muy lindo, aunque un poco aburrido porque tuvimos que esperar doctores pero la pasamos bien.

A la hora de la comida volví a llamar para ir a rescatar a la chamaca, solo a ella porque ya me hice a la idea de que #minispeedy no regresará hasta el fin de semana y resulta ser que no me la van a regresar hoy, que allá se queda otra vez. Sí, así como así. Está tan feliz y divertida que allá se queda otra vez.

Y sí, me muero de la felicidad. Hoy me voy de fiesta con mis amigas, hoy me desvelo sabiendo que mañana nadie me despierta temprano. Además de que me siento muy orgullosa de mi chaparra porque sé cuanto le cuesta estar separada de mí. Solo falta saber si yo puedo estar separada de ella otra vez…. jaja.

Siento que estas vacaciones habrá muchas pijamadas en casa de mi suegra…

la peor mamá