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#LaPeorMamá. Explicaciones difíciles

#LaPeorMamá. Explicaciones difíciles - #LaPeorMamá Lo que puede lograr un niño
Foto de Archivo

Hace unos días encontré una serie de búsquedas que no reconocí como propias con la palabra gay. Eran de #minispeedy

Ya sabemos que los niños hacen preguntas. No paran. ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué ¿Por qué?… Un millón de veces al día. Y así nos vamos llevando las respuestas, como la vida y el momento nos van iluminando.

Antes de seguir quiero decirles que no soy ninguna especialista y que no tengo todas las respuestas, ni siempre son las correctas o no van con todas las formas de pensar.

Cómo siempre, solo vengo a contar lo que me pasa con mis hijos y cómo lo voy llevando. Dicho esto…

Hace unos días estaba buscando un video en internet que utilizo en mis cursos y algo en el historial me llamó la atención, había una serie de búsquedas que no reconocí como propias.

Eran varias y en todas estaba la palabra gay.

¡Se me cayeron los calzones! Mi cerebro empezó a ir a mil por hora, pensé mil veces si algo que había buscado correspondía, mi corazón se aceleró y los nervios se apoderaron de mí.

Mi cuenta está ligada con la de #minispeedy así que rápidamente la lógica me dijo que 2+2 son 4 y que lo más probable era que él hubiera realizado esas búsquedas.

Mi primer pensamiento fue salir corriendo a preguntarle por qué había hecho esas búsquedas pero mis conclusiones no eran suficientes para “culparlo”.

Tomé aire, me calmé y corrí con el señor de la casa para contarle lo que había pasado.

Cuando le mostré el historial de búsqueda me dijo:
– Yo no fui.
– Obvio no fuiste tu. Creo que fue #minispeedy.

Sus ojos se abrieron como platos.
– ¿Y eso?
– No pues no sé, ni siquiera sé si fue él. Pero voy a averiguar.

Cuando terminó clases me di a la tarea de revisar su historial y justo como mi instinto me lo dijo, encontré ahí todas las búsquedas. La verdad no sabía qué hacer.

Claramente tenía que hablar con él, pero no sabía ni como empezar.

Las actividades de esos días hicieron que me olvidara momentáneamente del asunto.

En realidad no lo olvidé pero decidí dejarlo para después porque nos fuimos de fin de semana con la familia y no me pareció el momento ni el lugar.

Uno de esos días terminamos #minispeedy, el señor de la casa y yo en la alberca solos.

Así que me armé de valor y me arranqué:
– Necesitamos hablar contigo. – le dije.
Cómo buen niño puso cara de yo no fui y contestó:
– ¿De qué? ¿Qué hice?
– Pues es que el otro día me encontré unas búsquedas en internet que me sacaron de onda.
Silencio. Cara de interrogación pero de sé a que te refieres. Más silencio.
– ¿Sabes de que estoy hablando?
– Puede ser.
Decidí intentar de otra forma.
– ¿Tú sabes qué es gay?
– Creo que sí.
– ¿Me puedes decir?
– Pues creo que es que un niño quiera a otro niño.
– ¿Por eso estuviste buscando?
– Sí. Es que vi una noticia que lo decía y no entendí y quise saber. Pero no sé si entendí bien.

Por supuesto que entendí su curiosidad pero como en todo, el miedo a todo lo que pudo haber encontrado me atacó.

– Tienes razón. Comúnmente vemos que un hombre quiere a una mujer y forman una familia pero también existen parejas del mismo sexo, eso es que un hombre quiere a un hombre o que una mujer quiere a una mujer. ¿Te queda más o menos claro?
– Sí.

Mi preocupación por supuesto no es que sepa qué es gay sino que se quiera informar en internet. Cosa difícil de evitar ahora que las clases son en línea y que me supera por mucho en la tecnología.

– Yo sé que internet puede contestar todas tus dudas. Pero a veces hay información errónea o que tu no estás preparado para tener. Por eso es importante que cuando tengas alguna duda, cualquiera que sea, me preguntes a mí. No sé todo, pero si no tengo una respuesta yo voy a buscar información de acuerdo a tu edad.
– Ok.
– Necesito que me digas si hubo algo en lo que encontraste que te haya llamado la atención o que te haya impresionado.
– Pues no.

Por supuesto mi cabeza no paraba y se imaginó cualquier cantidad de cosas. Sin embargo confío en lo que mi hijo me dice, no tengo por qué dudar. Al hablar con él me di cuenta de su tranquilidad y comprendí que su curiosidad estaba satisfecha y que no había nada que perturbara su mente.

Así que bueno, hemos llegado a ese momento en que las preguntas irán escalando y volviéndose más profundas. No más “¿por qué sale el Sol todos los días?” Ya les contaré, no lo duden.

Gracias por leer
#LaPeorMamá

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