#LaPeorMamá A donar juguetes

#LaPeorMamá A donar juguetes - la peor mamá contradicciones
Foto de archivo

Por Claudia Ma. García Reyes Herrera (@plausi1)

Llevo un año 3 meses viviendo en Monterrey. Cuando nos mudamos todo fue muy rápido, así que sinceramente de limpieza de closet y tiradero de cosas casi nada. Así como estábamos me empacaron, sí, todito me empacaron, porque faltaba que además de mudarme como quiera me hagan empacar. Pero el punto es que con todo y basura me mudé. Bueno, no basura pero mil cosas que ya no se usan.

Cuando llegamos tuve a fuerza que hacer limpieza de mis cosas porque no cabían. Ropa y zapatos para afuera. De los niños algunas cosillas, pero si hay algo que me da una flojera enorme son los juguetes. Imagínense la cantidad de juguetes que había de dos chamacos sin depuración de más de dos años. O no sé cuanto.

Y miren que de verdad pocos les he comprado yo, pero son bien pinches consentidos así que ya sabrán, entre abuelos, tíos, cumpleaños y huevitos sorpresa, cajitas felices, aguinaldos en las piñatas y yo no sé que más yo solo veía que había juguetes por todos lados. Además de muchos que no se usaban, la mayoría.

Llevaba yo, ya les decía, meses amenazando con limpieza de juguetes hasta que de plano me armé de valor. Porque obviamente, la que iba a terminar haciendo todo era yo.

  • Ahora sí, ahorita que terminemos de desayunar vamos a hacer limpieza de juguetes.

Y los dos chamacos y su progenitor dijeron sí; pensando en que, como en otras ocasiones, me iba yo a rajar víctima de la flojera enorme que me daba. Pero no, terminamos y fui a tirarme al piso del cuarto de los niños para empezar a depurar las cajas y cajones de juguetes. No llevaba yo ni una cuarta parte cuando ya me había arrepentido, pero ya no me podía rajar. Me cuesta trabajo arrancar pero ya que empecé no me paran.

Empecé a sacar de verdad juguetes que llevaba años sin ver. Con los cuales por supuesto no habían jugado. Y empecé a meterlos en una caja.

  • Y ¿esos qué mamá? Preguntó #minispeedy
  • Pues los que van a la caja los vamos a donar a niños que no tienen juguetes, lo que va a la bolsa ya van para la basura porque no vamos a donar basura.
  • ¿Niños sin juguetes? Preguntó incrédula #miniplausi pues es una niña de casi 4 años que no ha vivido de cerca la necesidad de otros.
  • Sí nena, desafortunadamente hay niños que no pueden comprar juguetes como los que tú tienes, por eso los que ya no usas se los vamos a regalar a esos niños. Los vamos a hacer muy felices.
  • ¡Sí! Gritó ella. Y yo pensé [deja que veas cuando se vayan a la caja a ver si sigues tan emocionada]
  • Pero ese todavía lo uso. Refiriéndose a un peluche olvidado en el fondo del cajón. Dijo #minispeedy súper agobiado cuando vió que lo puse en la caja.
  • Pero si hace mil años que no juegas con el.
  • Pues sí pero ya voy a jugar con él.

¿Saben con cuantos me hizo lo mismo?

  • Así no vamos a sacar nada. Tenemos que poner un criterio. Se quedan dinosaurios y carritos y muñecos de acción buenos. Lo demás para afuera.
  • Ok.

Lo aceptó no muy convencido pero lo aceptó. Y así empezamos a sacar cosas. Con todo su pesar puso en la caja bastantes juguetes. Y le agradecí cada vez que lo hizo. Eventualmente empezó a darse cuenta de que no dolía nada por desprenderse de algo. Y la verdad yo a escondidas puse otros cuantos en la caja cuando no se daba cuenta.

En cambio #miniplausi me sorprendió. Prácticamente cada juguete que sacaba lo echaba a la caja.

  • Este para los niños mami.

A ella a escondidas le regresé dos que tres muñecas que están casi que nuevas.

Llenamos 4 cajas de juguetes y 2 bolsas grandes de basura. Aún no sé donde cabían tantas cosas. Aunque ahora cuando abro el cajón de los juguetes lo veo vacío y veo lo amplio que es realmente.

La verdad me siento muy bien de haber hecho esa limpieza por mis hijos, por mí y por los niños de una casa hogar que recibirán estos juguetes. Hoy siento que mis hijos son un poco más conscientes de todo lo que tienen y lo poco que tienen otros. Hoy me comprometo conmigo y con mis hijos a hacer este ejercicio al menos una vez al año, sin importar la flojera que me de. Te invito a hacer lo mismo, si es que aún no lo haces.

Y bueno tenemos un beneficio, al menos ese lo ven clarísimo mis hijos: Ahora sí Santa y los Reyes se pueden dar vuelo con los regalos. Ya hay lugar.

Gracias por leer.

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