Se entrega uno de los terroristas del ataque en París
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Uno de los hombres buscados por el atentado a un semanario satírico en Francia se entregó a la policía, que el jueves seguía buscando a los otros dos hombres fuertemente armados y con posibles vínculos con al-Qaeda que mataron a 12 personas en el ataque metódico y de estilo militar contra el medio que publicó una caricatura del profeta Mahoma.

El presidente François Hollande, de visita en el lugar donde ocurrió el peor ataque en Francia en más de medio siglo, dijo que la agresión al semanario Charlie Hebdo se trató de “un acto de barbarismo excepcional”.

Francia elevó su nivel de alerta al máximo —Alerta de Ataque— y reforzó la seguridad con más de 800 soldados adicionales para resguardar oficinas de medios de comunicación, centros de oración, de transporte y otras áreas sensibles. Hay mucho temor en Francia y en otras partes de Europa de que los yihadistas que regresan de conflictos en Siria e Irak puedan protagonizar ataques en casa.

Los hermanos franceses Said Kuachi y Cherif Kuachi, podrían estar armados y ser peligrosos, según información difundida a primera hora del jueves por la policía. Murad Hamyd, de 18 años, se entregó en la comisaría de Charleville-Mezieres, una pequeña localidad en la región oriental de Champaña, dijo la portavoz de la fiscalía de París, Agnes Thibault-Lecuivre. No ofreció detalles sobre la relación de Hamyd con otros dos hombres.

Policías fuertemente armados ingresaron a la ciudad de Reims, al este de París, aparentemente en busca de los sospechosos. Un video de la televisora BFM-TV mostró a agentes vestidos de blanco que parecían tomar muestras dentro de un apartamento. De momento no se sabe quién vivía ahí.

Uno de los oficiales de policía dijo que los individuos están vinculados con una organización terrorista yemení, y Cedric Le Bechec, un testigo del tiroteo que se encontró con los atacantes, dijo que al huir uno de ellos declaró: “Pueden decir a la prensa que es al-Qaeda en Yemen”.

Los funcionarios hablaron con la condición de guardar el anonimato por no estar autorizados a hablar públicamente del delicado tema y la investigación en marcha.

Cherif Kuachi fue sentenciado a 18 meses de cárcel luego de ser declarado culpable en 2008 de cargos de terrorismo por ayudar a canalizar combatientes para la insurgencia iraquí. Durante su juicio, Kuachi declaró ante el tribunal que “realmente creo en la idea” de pelear contra la coalición encabezada por Estados Unidos en Irak. Agregó que fue alentado por las indignantes imágenes de tortura a prisioneros iraquíes en la cárcel estadounidense de Abu Ghraib, en Bagdad.

Hombres encapuchados vestidos de negro y armados con rifles de asalto irrumpieron a mediodía del miércoles en las céntricas oficinas del semanario francés que ya había recibido críticas y una serie de amenazas — fue atacada con bombas incendiarias en 2011 — por su representación del islam, aunque también satirizó otras religiones y figuras políticas.

Gritando “¡Allahu akbar!” (Dios es grande) mientras disparaban, los hombres emplearon un francés fluido y sin acento para nombrando específicamente a las personas.

En entrevista con el diario L’Humanité, la artista Corinne Rey dijo que tuvo que abrirles la puerta con el código de seguridad después de que los pistoleros la “amenazaron brutalmente” y a su hija.

Ocho periodistas, dos policías, un empleado de mantenimiento y un visitante murieron, informó el fiscal François Molins. Agregó que hay 11 personas heridas, cuatro de ellas de gravedad.

Después de huir, los atacantes chocaron con un vehículo, y luego secuestraron otro coche antes de desaparecer a plena luz del día, indicó Molins.

Entre los muertos está el director editorial del semanario, Stephane Charbonnier.

El personal estaba en una reunión editorial y los atacantes se dirigieron directamente a Charbonnier —ampliamente conocido por su seudónimo de Charb— a quien mataron primero junto con su guardaespaldas policial, dijo Christophe Crepin, portavoz del sindicato policial.

Rey dijo que el asalto “duró cinco minutos. Me escondí bajo una mesa”.

Los dos hombres se dirigieron con tranquilidad a un auto negro que los esperaba abajo, y uno de ellos disparó fríamente en la cabeza a un policía herido mientras se retorcía en el suelo, según un video y el testimonio de un hombre que observó lo sucedido desde su casa al otro lado de la calle.

El testigo, que no quiso dar su nombre por razones de seguridad, dijo que los atacantes fueron tan metódicos que en un principio pensó que eran miembros de las fuerzas de élite antiterroristas de Francia. Entonces los agresores dispararon al agente.

“¡Hey! ¡Vengamos al profeta Mahoma! Matamos a Charlie Hebdo”, gritó uno de los hombres en francés, según un video captado desde un edificio cercano.

Los otros fallecidos fueron identificados como los caricaturistas Georges Wolinski y Berbard Verlhac, conocido como Tignous; y Jean Cabut, conocido como Cabu. También falleció el economista y colaborador del semanario, Bernard Maris.

Le Bechec, el testigo que se encontró con los pistoleros en otra parte de París, describió en su página de Facebook cómo vio a dos hombres “salir de un coche acribillado a balazos con un lanzacohetes en la mano, echaron a una persona mayor y con calma saludaron al público diciendo: ‘Pueden decir a la prensa que es al-Qaeda en Yemen”’.

Charlie Hebdo ha sido amenazado varias veces por caricaturizar al profeta Mahoma. Una caricatura publicada esta semana bajo el título “Aún no hay ataques en Francia” mostraba a un yihadista que decía: “Tan sólo esperen… tenemos hasta fines de enero para presentar nuestros deseos de Año Nuevo”. Charb fue el artista.

En un sombrío mensaje a la nación, Hollande prometió atrapar a los asesinos e hizo un llamado a unirse. “Unámonos y ganaremos”, declaró. “¡Viva Francia!”

Las escuelas de la capital suspendieron las clases. Miles de personas se congregaron en la Plaza de la República, cerca de donde ocurrió el ataque, para honrar a las víctimas mientras levantaban bolígrafos en alto y sostenían carteles que decían “Je suis Charlie” (Yo soy Charlie). Hubo manifestaciones similares en Londres, Madrid, Barcelona, Berlín y Bruselas.

“Este es el día más oscuro en la historia de la prensa francesa”, declaró Christophe DeLoire de Reporteros Sin Fronteras.

La milicia extremista Estado Islámico y al-Qaeda han amenazado con atacar a Francia, la cual lleva a cabo ataques aéreos contra extremistas en Irak y combate a islamistas en África.

Las oficinas de Charlie Hebdo fueron atacadas con bombas incendiarias en 2011 tras un número con una caricatura que parodiaba a Mahoma en su portada. Casi un año después, el semanario volvió a publicar caricaturas sobre el profeta, cosechando denuncias en todo el mundo musulmán. El islam prohíbe publicar retratos de su fundador.

En 2013, la revista Inspire, de al-Qaeda, amenazó específicamente a Charb e incluyó un artículo titulado “Francia, el invasor imbécil”.

Líderes mundiales condenaron el ataque, entre ellos la canciller alemana Angela Merkel; el presidente ruso Vladimir Putin y el primer ministro británico David Cameron. El presidente estadounidense Barack Obama ofreció además ayuda para atrapar a los autores de la “horrenda matanza”.

En las redes sociales hubo elogios al ataque por parte de seguidores de las milicias islámicas. Un usuario de Twitter que se identificó como un partidario tunecino de al-Qaeda y el Estado Islámico dijo que el ataque fue una merecida venganza contra Francia.

En principio nadie se ha adjudicado la autoría del atentado.

Un tuitero de al-Qaeda que se comunicó el miércoles con The Associated Press dijo que el grupo no se responsabilizaba del ataque, pero dijo que era “inspirador”.

El atentado coincidió con la publicación de una nueva novela del célebre escritor francés Michel Houellebecq, que trata de la elección del primer presidente francés musulmán.

Salman Rushdie, cuyos “Versos Satánicos” le granjearon una sentencia de muerte por parte de las autoridades religiosas de Irán, dijo que todos deben apoyar a Charlie Hebdo para “defender el arte de la sátira, que siempre ha sido una fuerza libertadora contra la tiranía, la deshonestidad y la estupidez”.

Mohamed Musaui, presidente de la Unión de Mezquitas de Francia, condenó el “acto detestable” y exhortó a los musulmanes y cristianos a “intensificar sus acciones para dar más fuerza a este diálogo, hacer un frente unido contra el extremismo”.

En las redes sociales, muchas personas estaban usando el hashtag #JeSuisCharlie (YoSoyCharlie) para manifestar su apoyo a la libertad de prensa.

Con información de AP