Minuto a Minuto

Deportes Pumas a la semfinal del Clausura 2026
Con este resultado, Club Universidad Nacional clasificó a la semifinal del torneo
Internacional China confirma visita de Trump del 13 al 15 de mayo
La visita será la primera de un presidente estadounidense a China desde la que realizó el propio Trump en 2017
Internacional Netanyahu va por reducir “a cero” la ayuda militar que Israel recibe de EE.UU. en 10 años
EE.UU. entrega anualmente 3 mil 800 millones de dólares a Israel en ayuda militar
Deportes Ulama, el ancestral juego de pelota mexicano que busca su impulso en el Mundial
El 'Ulama' resistió a la prohibición colonial y vive una época de renacimiento en México
Nacional Matan en Salamanca a las buscadoras Patricia Acosta y Katia Jáuregui
Patricia y Katia se unieron a Salamanca Unidos Buscando Desaparecidos tras la desaparición de Miguel Ángel Jáuregui, hijo y hermano de ambas
Esta es la narración de un normalista sobreviviente al 26 de septiembre
Foto de Internet

Las versiones de la noche 26 y la madrugada del 27 de septiembre pasados continúan saliendo a la luz, esta vez por uno de los estudiantes que supuestamente huyó de ser otro más de los 43 normalistas que desaparecieron esa noche en Iguala.

En un discurso donde dieron sus razones del porqué secuestran autobuses y extorsionan a los automovilistas en la Autopista del Sol, un normalista contó su versión de los hechos de lo sucedido en esa fatídica noche.

“Retener autobuses (es) una práctica común en Guerrero, y como en Chilpancingo, la policía estatal y federal no permitían acceder a los vehículos”, contó el joven, quien concluyó que por estas razones partieron hacia Iguala para retener vehículos y llegar a la marcha del 2 de octubre en la Ciudad de México.

En Iguala estuvieron realizando su labor de “boteo” obligatorio y secuestraron 3 autobuses: dos de Costa Line y uno de Estrella Roja, según sus declaraciones. Agregó que mientras estaban reteniendo uno de ellos, escucharon balazos y aventaron piedras a la dirección del sonido “como nos hemos caracterizado por no dejarnos”.

Inmediatamente una patrulla les cerró el paso bloqueándoles el camino, los elementos policiales la abandonaron ahí y uno de los estudiantes intentó quitarla para seguir con el secuestro del camión. Pero en ese momento empezaron los balazos que hirieron al joven identificado como Aldo Gutiérrez “La Garra”.

En ese momento, el joven narra cómo empezaron a recriminar a los policías, además de llamar a los números de emergencia denunciando que los policías “estaban usando sus armas contra el pueblo”. Posteriormente llevaron al joven ante los uniformados, quienes pidieron una ambulancia para llevarse a otros heridos, mientras que normalistas bajaban de los autobuses retenidos por órdenes de los municipales.

Después llegaron más patrullas y mantuvieron acorralados a los estudiantes, estos policías tenían aspecto militar, según narró el joven. Uno de ellos se acercó a él y le dijo que se regresaran a la Normal, sin embargo ellos se negaron a moverse por temor a un ataque armado.

El ponente afirma que después de esto pasó el real enfrentamiento donde murieron tres normalistas, un jugador de futbol, un chofer y una mujer que iba en un taxi. “Si nosotros nos hubiéramos ido, en ese momento habríamos tenido el mismo destino”, aseguró.

Huyendo de la escena, se dieron cuenta de los camiones baleados y se dirigieron al Centro Regional de Educación Normal, donde están los maestros disidentes de la CETEG, y ahí “Veo que traen un compañero herido en la cara, llevaba puesta una chamarra roja de la escuela, brillada por la sangre –tenía un balazo en la boca–, lo llevamos a la clínica, y dijeron que no había médicos, que lo llevaran a otro lugar”, narró.

En ese momento llegaron militares al Centro donde a todos los pusieron contra la pared “Entraron con sutileza que los caracteriza, cortando cartucho (…) pensé que nos iban a matar, no había testigos, la idea de morir se incrustó en mi mente”, agregó. También dice que les pidieron sus nombres y que se encontraban detenidos después de decir “cállense cabrones porque ustedes se lo buscaron”.

Los uniformados anotaron los datos de los 25 estudiantes detenidos y después se fueron a “catear una casa donde había hombres armados”, fue ahí cuando salieron huyendo y narra que ninguna persona les quiso abrir la puerta, salvo una señora, en donde había más jóvenes que posteriormente fueron sacando poco a poco en autos particulares.

La mañana siguiente, él y sus compañeros fueron a la Policía Municipal donde negaron cualquier enfrentamiento contra normalistas y que solamente tenían a un borrachito en los separos. Después encontraron a un chofer de los autobuses secuestrados, quien afirmó que los policías bajaron a los estudiantes a la altura de Huitzuco, donde salieron huyendo.

El joven narró que cinco autobuses con normalistas heridos iban rumbo a Chilpancingo, pero antes de llegar a Huitzuco (población ubicada a 33 kilómetros al oriente de Iguala) policías municipales les prohibieron el paso para luego perseguirlos.

Supuestamente, varios normalistas salieron corriendo hacía uno de los cerros cercanos, debido a que tenía escaleras y para evitar que los siguieran, aventaron piedras para aventarlas contra policías municipales que les disparaban, de ahí no se sabe nada.

Con información de El Sur