Costa Rica inicia acciones ante sequía por presencia de “El Niño”
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Ante la sequía que afecta a la región centroamericana en general, Costa Rica es el único país del área que asumió que se trata del Fenómeno de El Niño, lo que determinó el inicio de acciones gubernamentales paliativas.

El fenómeno afecta, en particular, a la noroccidental provincia de Guanacaste, que limita con Nicaragua, y con menor intensidad al sector central del litoral oeste y la zona del Valle Central, donde se ubican la capital San José y otros grandes centros urbanos.

Cuando el actual gobierno (2014-2018) se instaló, el pasado 8 de mayo, las autoridades del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) tuvieron conocimiento de que la sequía se hallaba en una etapa avanzada, con probabilidad de agudizarse.

Ello determinó la elaboración de un plan de acción, y la puesta en marcha de medidas para evitar daños mayores a los ya registrados en el sector agropecuario.

Al explicar la actuación gubernamental, el director nacional de Extensión Agropecuaria del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), Felipe Arguedas, afirmó que todo comenzó con una comisión interinstitucional.

El grupo de trabajo está integrado por todas las instituciones que tienen relación con procesos de sequía, incluidos el MAG, el Ministerio de Salud, el Instituto de Acueductos y Alcantarillados (AyA) y el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), señaló.

Entre estas instituciones se destaca también la Comisión Nacional de Emergencias (CNE), indicó.

“Empezamos a darle información a la comisión de emergencias de estos efectos, de estos daños, y se tomó la decisión de decretar Alerta Amarilla para la Zona Pacífico Norte y Pacífico Central”, agregó.

“La Presidencia de la República sacó una directriz, firmada por el presidente (Luis Guillermo Solís), en el sentido de que las instituciones podemos destinar recursos del presupuesto nuestro, para tratar de atender el problema de la sequía”, añadió. La directriz fue firmada el 25 de julio.

Arguedas dijo que entre los logros más inmediatos del plan de acción figura el haber podido evitar que muchos productores afectados por la sequía sembraran, lo que impidió que tuviesen pérdidas posteriores.

“O sea, el daño lo sufre el país desde el punto de vista productivo, en el sentido de que no se producen los cultivos, pero se evita una pérdida económica y financiera a los productores, por no haber invertido, y (por) cultivos que se iban a perder”, destacó.

Sin embargo, “al disminuir las siembras, hay muchos jornaleros o trabajadores de campo, que no tienen trabajo”, manifestó.

Entonces buscan otras opciones, pues “ya empieza a haber problemas de deserción escolar y colegial (en primaria y en secundaria), porque no pueden mandar a los hijos a la escuela”, dijo.

Esto provoca que se vayan “agudizando otros problemas sociales, que son importantes”, reflexionó.

En el marco del accionar gubernamental, el Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS) “tiene identificada a toda esa población y hay posibilidades de que les den ayuda alimenticia durante tres, cuatro meses”, informó Arguedas.

Asimismo, autoridades del Ministerio de Salud “hicieron una modificación presupuestaria, para darle atención primaria a la gente que ellos tienen identificada que podría tener problemas nutricionales”, añadió.

A nivel centroamericano, “Costa Rica es el único país que ya declaró que estamos en presencia del fenómeno de El Niño”, mientras “en los otros países se habla de sequía”, aseguró.

“Son cuestiones técnicas, porque los organismos internacionales declaran Fenómeno de El Niño, cuando esté más avanzado el fenómeno en el mar, cuando la ola de calor se esté acercando más a Perú”, apuntó.

El Fenómeno de El Niño es un patrón climático recurrente que modifica la temperatura de las aguas en la parte central y oriental del Pacífico tropical.

En períodos que van de tres a siete años, las aguas superficiales de una gran franja del Océano Pacífico tropical se calientan o enfrían entre uno y tres grados centígrados, en comparación con la temperatura normal.

Dicho calentamiento oscilante y el patrón de enfriamiento afectan en forma directa la distribución de las precipitaciones en las zonas tropicales y puede tener una fuerte influencia sobre el clima en otras partes del mundo.

Proyecciones oficiales advierten para las costas del Pacífico centroamericano un periodo de lluvias por debajo de lo normal en septiembre, octubre y noviembre, “situación que causará pérdidas en las cosechas de postrera”.

El funcionario explicó que en cuanto al aumento de la temperatura del mar, para Costa Rica con los actuales niveles están en presencia del fenómeno “y oficialmente (fue) declarado por el Instituto Meteorológico (Nacional)”.

Según datos del Ministerio de Agricultura y Ganadería, en la zona noroccidental costarricense las pérdidas al 30 de julio que no fue posible evitar en el sector agropecuario llegaron a 14 mil 300 millones de colones (poco más de 28 millones de dólares).

El desglose de la cifra indica que el sector agrícola perdió nueve mil 500 millones de colones (unos 19 millones de dólares) y el pecuario cuatro mil 600 millones de colones (algo más de nueve millones de dólares).

En cuanto a los productores golpeados por la sequía, la dependencia los ubica en alrededor de tres mil.

Arguedas explicó que se la situación “va pasando, puede durar ocho o 10 meses”.

Si bien “no ha habido emergencia declarada”, “es probable que la otra semana empecemos a tener recursos (aportados por la CNE) para darle (asistencia) a los afectados de lo que se llama primer impacto”, informó.

“Lo que necesitamos es darle alimentación al ganado (…) darle plástico a los productores para que guarden agua”, precisó.

Añadió que es necesario comprar semillas de sorgo forrajero y fertilizante, porque en septiembre y octubre habrá lluvias, aunque no las normales.

Buscan, dijo, fertilizar los pastos para sembrar y cosechar sorgo forrajero.

“Estas son soluciones permanentes, son soluciones para todos los años”, puntualizó.

Si bien el año entrante no se repetirá el fenómeno, igual habrá sequía o un período largo de verano (la estación seca en Centroamérica), planteó el funcionario costarricense.

Arguedas explicó que los reservorios consisten en excavaciones de 10 metros de ancho, 50 metros de largo y 1.5 metros de profundidad, cuya construcción se realiza en promedio entre dos y tres semanas, por lo que “hay tiempo suficiente para recolectar agua”.

En cuanto al panorama general, advirtió que pronostican “que va a ser una situación que se va a complicar mucho, para finales y principio de año”.

Con información de Notimex