Casa Blanca rechaza prohibir viajes por ébola
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Los legisladores republicanos advirtieron que los estadounidenses están perdiendo la fe en la capacidad de su gobierno para detener al ébola y presionaron para que se prohíban los viajes a Estados Unidos desde África occidental, donde surgió la epidemia del virus.

La Casa Blanca se resistió a esa idea e intentó aplacar los temores en momentos en que el grupo de estadounidenses que están siendo monitoreados para detectar posibles síntomas se amplió a Ohio. El presidente Barack Obama dijo que podrían nombrar a un único funcionario para que guíe los esfuerzos del país contra la letal enfermedad.

A decenas de trabajadores de la salud que tuvieron contacto con el paciente que falleció de ébola en Dallas se les pidió el jueves firmar documentos legales en los cuales aceptan quedarse en casa. Antes, responsables habían pedido a 75 trabajadores que realicen autocontroles para detectar posibles síntomas más después de que dos enfermeras fuesen diagnosticadas con el virus.

Una de ellas, Nina Pham, fue trasladada el jueves del hospital de Texas a una instalación federal especializada en Maryland. La otra enfermera, Amber Vinson, había sido ingresada en un hospital de Atlanta que tiene una de las cuatro unidades contra biocontaminación de Estados Unidos.

En un breve video proporcionado por el Texas Health Presbyterian Hospital de Dallas, Pham sonríe sentaba en la cama de un hospital y charla brevemente con su médico, Gary Weinstein, que viste un equipo de protección.

Preguntada por si necesita algo, Pham responde: “No creo”. Cuando los ojos se le llenan de lágrimas, le tienden un pañuelo. Se limpia y dice: “los quiero chicos”.

Mientras una contenciosa audiencia en el Congreso se enfocaba en los tres casos de ébola diagnosticados dentro de Estados Unidos, la Organización Mundial de la Salud indicó que el brote en África occidental se encamina a las 4 mil 500 muertes para finales de esta semana.

Obama autorizó que pueda convocarse a las tropas de reserva y de la Guardia Nacional en caso de que sea necesario. Su orden ejecutiva permitiría mandar más fuerzas que los 4 mil efectivos que ya se planea enviar a esa región de África, y por períodos más largos.

Las autoridades de salud insistieron en que en estos momentos prácticamente no hay riesgo para los estadounidenses, salvo por los trabajadores médicos involucrados en atender casos de ébola o los individuos que viajaron recientemente a África occidental. Sin embargo, muchas personas en todo el país tomaron precauciones rápidamente.

Algunas escuelas en Akron, Ohio, los suburbios de Cleveland y Belton, Texas, cerraron sus puertas para efectuar labores de desinfección por temores de que estudiantes o el personal pudieran haber tenido alguna exposición tenue a una enfermera de Texas que voló a través de la región centro-norte un día antes de que le diagnosticaran ébola. David James, supervisor escolar de Akron, dijo que la medida apaciguará los temores en la comunidad.

Convocadas al Capitolio para una audiencia especial, autoridades federales de salud hicieron énfasis en la importancia de detener al virus en Liberia, Sierra Leona y Guinea con el fin de proteger a los estadounidenses y al resto del mundo de que se siga expandiendo.

“Ustedes tienen razón, se requiere solucionarlo en África. Pero hasta que lo sea, no deberíamos estar permitiendo el ingreso de estas personas, punto”, respondió el representante republicano Fred Upton, de Michigan. Pidió prohibir la llegada de las entre 100 y 150 personas que ingresan a Estados Unidos cada semana desde las tres naciones en el corazón de la epidemia.

“La vida de la gente está en juego, y hasta ahora la respuesta ha sido inaceptable”, declaró Upton, presidente de la Comisión de Energía y Comercio. Un puñado de demócratas en el Congreso también respalda la prohibición a los viajes, la cual es impulsada principalmente por los republicanos.

En la Casa Blanca, el portavoz Josh Earnest rechazó una prohibición así. Dijo que Estados Unidos ya está tomando las medidas necesarias para proteger al público, porque los pasajeros son revisados antes de partir de África occidental y la mayoría son examinados de nuevo en busca de fiebre cuando llegan a algún aeropuerto estadounidense.

Además, señaló, imponer una prohibición podría impulsar a los viajeros a “operar clandestinamente y buscar evitar esta revisión, y a no ser sinceros sobre su historia de viaje con el fin de ingresar al país”.

Earnest dijo que las posibilidades de que ocurra una epidemia generalizada en Estados Unidos siguen siendo “excesivamente bajas”, a pesar de las fallas en las respuestas iniciales del gobierno. Las autoridades de salud afirman lo mismo.

Obama, que le ordenó a su gobierno responder con mayor agresividad al virus en el territorio estadounidense, hizo llamadas telefónicas sobre el ébola a jefes de Estado extranjeros, así como a líderes legislativos en el país. También le llamó al gobernador John Kasich de Ohio, donde los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) están ayudando a rastrear a personas que podrían haber quedado expuestas al virus cuando la enfermera de Dallas viajó al área de Akron a visitar a familiares.

“El presidente dijo ‘cualquier cosa que ustedes necesiten, queremos ayudar”’, dijo Rob Nichols, portavoz del gobernador republicano.

El doctor Tom Frieden, director de los CDC, les dijo a los congresistas que los investigadores aún desconocen cómo fue que dos enfermeras de Dallas se contagiaron de ébola mientras cuidaban a un hombre liberiano en su hospital. Thomas Eric Duncan fue la primera persona diagnosticada con esta enfermedad en Estados Unidos desde que en marzo comenzó el brote en África occidental.

En otros sucesos internacionales por la enfermedad, el gobierno de Sierra Leona informó que habían surgido dos casos en el distrito de Koinadugu, el único del país que no había sido afectado, mientras que en España, el estado de salud de una enfermera contagiada de ébola en un hospital de Madrid parecía estar mejorando, pero una persona que estuvo en contacto con ella tiene fiebre y está siendo sometida a pruebas.

Por su parte, las Naciones Unidas hicieron una exhortación urgente a que se aporte más dinero para combatir la enfermedad. Un fideicomiso de la ONU lanzado para recaudar mil millones de dólares sólo ha recibido 20 millones, y la mayor parte ya fueron gastados.

Con información de AP