En el Caso Iguala, el presidente es víctima de su éxito como candidato, cuando logró sembrar la idea de que fueron los militares los culpables de la desaparición: hoy, en cambio, sus aliados de antes culpan a los militares. Pero él ahora es aliado de los militares.

Proceso, uno de sus medios escuderos durante el gobierno anterior para culpar al Ejército y a la Marina, asegura que soldados y marinos han quedado al descubierto por un pacto criminal en Ayotzinapa.

El Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes, una de las organizaciones aliadas durante el gobierno anterior para culpar al Ejército y la Marina, sostiene que los marinos operaron en el basurero donde los estudiantes habían sido incinerados.

No olvidemos que, durante la gira de campaña por Nueva York del actual presidente, éste le dijo a Antonio Tizapa, papá de uno de los 43: “El reclamo debe ser a las Fuerzas Armadas, a quienes intervinieron en ese crimen”.

A pregunta del señor Tizapa, acerca de las relaciones políticas que había tenido el entonces candidato presidencial con el autor intelectual del caso Iguala, el ex alcalde José Luis Abarca, otra respuesta fue: “Cállate, eres un provocador”.

Sin embargo, hoy Ejército y Marina son los principales baluartes del presidente para gobernar de manera vertical, apartando del poder casi totalmente a la sociedad civil y las organizaciones autonomas, y colocando ebn su lugar a los generales.

Para muestra, un botón: el presidente le obsequió a los militares la administración y operación (hasta el año 2071) de la mayor obra de su gobierno, que es el aeropuerto Felipe Ángeles, con cuyas ganancias se quedarán los militares hasta el año 2072.

Así que los menos que hará el Jefe del Ejecutivo será culpar a los uniformados de la desaparición de los 43 jóvenes, a cuyos padres y compañeros prometió en campaña encontrar una verdad diferente a la que dio el gobierno anterior, y castigar a los culpables.

Quienes están en un dilema son los padres y compañeros de los desaparecidos, pues el gobierno anterior les dijo que el cartel Guerreros Unidos fue el culpable de la desaparición de los estudiantes, al confundirlos con miembros del cartel de los Rojos.

Y la vicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris, le mandó al actual presidente un informe de la DEA que asegura que “la opción más lógica en la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa apunta al cartel Guerreros Unidos”.

¿Cuál de las versiones creerán?

1.- La del presidente cuando era candidato, la de Morena, Epigmenio Ibarra, el El Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes, medios afines: que fueron los militares.

2.- La del gobierno anterior y la DEA: que fue el crimen organizado.

Con alguna de tienen que quedar.