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Tan inesperada como aquella volea en Glasgow (2002) para conseguir La Novena, – como si el futbol se tratara de simetría, arte y sorpresa-, de esa manera Zinedine Zidane volvió a casa. En otros textos ya he hablado sobre lo que engloba Zizou para el madridismo, lo que logró en el último tiempo y lo que se le iba a extrañar en Valdebebas tras su salida después de La 13.

Zinedine Zidane es más que  un “Harry Potter” en el relato de Luis Omar Tapia, es más que un lujo disfrazado de ruleta marsellesa,  por curioso que parezca, su origen está justificado en un país africano (Argelia), donde nacieron sus padres, y es que aunque su pasaporte le otorga la nacionalidad francesa, todos asumimos que viene de otra Galaxia.

Quizá había dejado un partido pendiente en otro universo, por ello la ausencia de estos 9 meses que para él, pasaron a la velocidad de la luz, asombrados todos de su salida y contrario a él, Zidane sabe cuándo irse,  así, sin más, jugó su último partido en una Copa del Mundo y como si fuera secreto de estado, todos nos enteramos de su adiós una vez que finalizó Alemania 2006, a sus 34 años, Zizou sin problema pudo establecer una gira del adiós alrededor de las ligas más exóticas del mundo, su clase no se lo permitió.

Así también dejó al Real Madrid 5 días después de hacer historia pura con el Tricampeonato en la UEFA Champions League en la Final ante Liverpool, curiosamente quien llegó como un experimento de Florentino Pérez, terminó entregando grandeza y una época dorada para el club de Chamartín. Es una realidad que él (Zidane) ya sabía que Cristiano iba a irse, también asimiló que era el momento de salir porque la inercia podía llevarlos al fracaso,  y eso en el Bernabéu no puede permitirse.

A pesar de tener el puesto soñado y el momento idóneo, Zizou prefirió dar un paso al costado por el bien de la institución, quizá, nunca imaginó que los zapatos de Director Técnico que había construido en dos temporadas y media habían quedado muy grandes para sus sucesores. No es normal que tengas el mejor trabajo del mundo y renuncies, Zidane ya lo había hecho años atrás en su etapa como futbolista.

En España aseguran que fue en la segunda llamada donde Zizou dio el sí a Florentino, la incertidumbre generada tras su salida desembocó en un equipo partido, una sensación de frustración poco entendible para un plantel lleno de calidad, la proyección de los nuevos talentos del club como Isco y Asensio quedó inconclusa, Ramos y Marcelo no supieron liderar, Benzema por momentos lo intentó, Bale se quedó mirando el fracaso mientras un niño  brasileño de 18 años tomaba su sitio en el once titular y la gestión del D.T.  (Con Lopetegui y Solari), esa sí fue un desastre.

Resulta extraño el retorno de Zidane, el propio Zinedine lo señaló el día de su despedida: “es un hasta luego”, cuando todos hacían conjeturas y colocaban a Marcelo en la Juventus y a Ramos fuera del club, Zizou contestó el teléfono, “Sí voy presidente”, el amor por el Madrid, el cariño por el actual plantel y la grandeza del club fue lo que obligó a Zidane, curiosamente estas tres razones fueron las mismas que hace 9 meses lo hicieron dar un paso al costado, y es que puedes ganar 3 Champions,  venir de otra Galaxia, pero nunca se está por encima de la institución, eso lo entiende el escapista galo, quien sabe que en el mundo de las comparaciones y segundas partes, lleva todas las de perder. Zidane: Su regreso es un acto de Madridismo puro.

HASTA LA PRÓXIMA