Trump, Big Tech y equidad de género, los grandes asuntos en el WEF 2018

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Luis Miguel GonzálezCaja Fuerte

[caption id="attachment_710154" align="aligncenter" width="760"] Foto de Reuters[/caption]

Foto de Reuters

El Foro Económico Mundial es la más política de las cumbres económicas…o viceversa. Comenzó con la presentación de un informe sobre el status de la economía mundial, por parte del FMI. La crisis que estalló en 2008 ha terminado, las perspectivas para 2018 y 2019 son brillantes, brillantes? Si, siempre y cuando los riesgos no se conviertan ena nueva realidad.

El WEF concluyó con una mesa redonda en la que estuvo Christine Lagarde y los gobernadores de los Bancos Centrales de Inglaterra y Japón. ” No podemos hacer confianza. Eso sería un factor de riesgo”, concluyó el moderador Martín Wolf, del FT.

Donald Trump fue el protagonista del WEF por muchas razones: todos hablaron de él, antes de que llegara. Su presencia y sus dos intervenciones principales calmaron los nervios de la élite que estuvo en Davos.

Su mensaje fue pragmático y conciliador. Mantuvo el América First, pero añadió “don’t mean América Alone”. El mandatario estadounidense abandono su papel de comandante en jefe y se convirtió en “vendedor en jefe”, apunta con agudeza Gideon Rachman.

Vino a promover su país como un territorio ideal para hacer negocios, “nunca ha habido un mejor momento para invertir en Estados Unidos”. Como van a cambiar sus planes, luego de que hemos hecho la reforma fiscal, pregunto a quince ejecutivos de las principales empresas europeas, en una cena el jueves.

Trump también estuvo en Suiza para plantar cara a China, aunque no la nombró, “Estados Unidos es el país más abierto del mundo, el de menores tarifas…hay otros que hablan del libre comercio pero tienen un historial de malas prácticas, dumping y robo de propiedad intelectual”.

En su gira estuvo acompañado por el ala más pro globalización de su gabinete, Steven Mnuchin, secretario del Tesoro, Gary Cohn, su asesor económico y Jared Kushner, su yerno. Ellos fueron parte de la comitiva de Trump, que incluyó un fuerte aparato de seguridad.

Por los aires, podían verse siete helicópteros, en los trayectos presidenciales. Este tipo de caravana es inusual en un Foro donde la seguridad está a cargo de la policía suiza.

No todo el WEF fue Trump. En cierto sentido, el papel de villano favorito correspondió a las grandes empresas tecnológicas. No han puesto sino una ínfima parte de su capital y talento al servicio de resolver los temas que nos preocupan, dijo Theresa May, primera ministra británica.

A la élite que acude a Davos le inquieta la criminalidad online, la propagación de noticias falsas y el uso de esquemas de planeacion tributaria que equivalen a evasión legal. Más aún, el consenso de la Élite es que las gigantes tecnológicas no terminan de asumir los compromisos que implica ser las mayores empresas del planeta y los conductores de procesos que están transformando el comercio, los servicios y la forma en que vivimos. Google, Apple, Amazon, Alibaba, Facebook. Se deben autoregular o ser los sujetos de un experimento regulatorio sin precedente , fue uno de los dilemas que se planteó en el WEF.

Si el dilema de las BigTech fue planteado pero no resuelto en Davos, algo parecido ocurrió con el empoderamiento de las mujeres, el acceso de Ellas a los cargos que implican poder de decisión.

Se creó un comité especial de mujeres y se habló mucho del asunto. El discurso de Justin Trudeau fue uno de los puntos más altos. Hablar mucho es el primer paso, pero falta recorrer más de medio maratón. Baste decir que el WEF sigue siendo una cumbre donde predominan los varones.

En los paneles y en el público son entre dos tercios y tres cuartas partes de los participantes. No necesariamente es culpa del Foro Económico Mundial. La cumbre de Davos es una puesta en escena donde se puede ver un poco cómo las élites se imaginan el mundo.

  1. Inseguridad: ¿cómo llegamos hasta aquí… cómo saldremos de esto?

    La ola de inseguridad que afecta el transporte de mercancías en carreteras y trenes lleva casi tres años, ¿por qué estamos hablando de ella ahora? En primer lugar porque ha habido un agravamiento del problema: hubo 852 robos a trenes en el primer trimestre de 2018, 6.5 veces más que en el mismo periodo del año pasado, y 15 robos diarios a vehículos de autotransporte de carga, casi el doble que el año pasado.

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