Minuto a Minuto

Nacional #VIDEO Lesionan de gravedad a conductor durante altercado en Chalco, Edomex
Un video compartido en redes sociales muestra al conductor de una pipa de agua enfrentándose con otro conductor, quien de acuerdo con reportes trabaja con una plataforma de transporte de pasajeros
Nacional Decomisan más de 27 toneladas de ácido tartárico en Lázaro Cárdenas
De acuerdo con las autoridades, la operación fue detectada mediante mecanismos institucionales de análisis de riesgo implementados por la ANAM, así como labores de seguimiento y revisión documental
Internacional Trump se reunirá con Delcy Rodríguez el martes en Nueva York, anuncia la Casa Blanca
La cita con Rodríguez será el último punto de la agenda de Trump durante su visita a Nueva York para la Semana de Alto Nivel de la ONU
Internacional Los barrios mexicanos ya no son los mayoritarios de la población latina en Chicago
Aunque los mexicanos son mayoría en Belmont Cragin, Chicago, la zona también concentra comunidades puertorriqueñas, centroamericanas y sudamericanas
Internacional Trump y la prensa: vetos, restricciones y choques con los medios en EE.UU.
La Casa Blanca decidió directamente qué medios integraban los grupos de periodistas que cubren a Trump en espacios de acceso limitado

La receta tradicional que adoptó Grecia incluía un paquete de medidas de austeridad fiscal, devaluación de la moneda y financiamiento.

Con el ascenso al poder de la coalición de izquierda radical encabezada por el partido Syriza en Grecia, hace un par de semanas, y la decisión del Banco Central Europeo (BCE) de no aceptar deuda griega como colateral en préstamos, han vuelto a tomar fuerza las versiones de una posible salida de Grecia de la eurozona.

En principio, una salida de la eurozona parecería ser la solución más viable para que Grecia pueda resurgir de la depresión en la que se encuentra sumida desde hace cinco años.

Históricamente, no existen casos exitosos de un ajuste fiscal de la magnitud del que necesita Grecia sin una mejoría en los términos de intercambio comercial resultante de una depreciación importante de la moneda.

La receta tradicional aplicada a países con endeudamiento insostenible involucra tres pilares: i) un paquete de medidas de austeridad fiscal; ii) una considerable devaluación de la moneda; y iii) un paquete de financiamiento por parte del Fondo Monetario Internacional.

En los casos más exitosos, estas medidas vinieron acompañadas de una reestructura de deuda que incluía una extensión de plazos y, en algunos casos, quitas importantes en el monto adeudado y un ambicioso programa de reformas estructurales. Adicionalmente, algunos países utilizaron parte de los recursos frescos obtenidos para apoyar a sus sistemas bancarios.

El común denominador de estas experiencias y otras similares es que la combinación de medidas, incluyendo la devaluación, ayudaron a estos países a situarse de nuevo en la senda del crecimiento económico, lo cual es fundamental para que el ajuste fiscal sea viable y para que la trayectoria de endeudamiento sea sostenible. La realidad el día de hoy es que Grecia es un país insolvente y la única manera de salir del círculo vicioso es mediante una reactivación del crecimiento económico que ponga a la economía en una trayectoria de crecimiento que haga sostenible el nivel de endeudamiento

Aunque la salida de la eurozona sin duda resolvería uno de los obstáculos más importantes para poner a Grecia en una trayectoria sostenible, no se pueden dejar de lado los efectos secundarios de una decisión así.

Por un lado, el abandono del euro por parte de Grecia podría provocar una corrida bancaria que iría más allá de Grecia y amenazaría con propagarse por el continente europeo y posiblemente más allá. Adicionalmente, la simple señal de que existe la opción de abandonar el euro amenazaría con provocar un efecto dominó donde otros países financieramente débiles -como Portugal e incluso Italia- serían vulnerables a dicha corrida.

La adopción del euro como moneda común es, por diseño, irreversible y no existe ningún mecanismo establecido que permita el abandono del euro. Un posible abandono del euro seguido de la reintroducción del dracma en Grecia detonaría una ola de especulación sobre un evento similar en Italia. Aunque Italia no abandone el euro, la sola posibilidad de que dicho abandono fuera factible crearía la percepción de que un euro depositado en un banco italiano tendría un valor inferior al de un euro depositado en Alemania. Esta situación podría provocar una corrida en contra de los depósitos en los bancos ubicados en las economías más débiles, provocando un caos absoluto.

La salida de Grecia de la eurozona podría calificar como una de estas decisiones que al principio podrían parecer buenas pero que podrían tener consecuencias no deseadas devastadoras para Grecia, para la eurozona y la economía global.

En este sentido, queda claro que está en el mejor interés, tanto de Grecia como de los líderes de la eurozona, evitar una salida de Grecia. Para alcanzar esto podría ser necesario que países como Alemania tomen decisiones difíciles en cuanto a una mayor integración fiscal de la eurozona, situación que aún se ve lejana. Por lo pronto, esta novela seguirá.