TLC 2.0: Trump quiere más, ¿se lo dará México?


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Luis Miguel GonzálezCaja Fuerte

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México ya está listo para ceder en reglas de origen y en la revisión del acuerdo cada cinco años, pero eso no es suficiente para Donald Trump. Él quiere más: ahora exige que México pague el muro, a través del TLC.

Esta última ocurrencia  fue planteada en una entrevista en The Wall Street Journal. Está fuera de lugar en la negociación comercial. Es tan absurda que nos hace dudar: ¿esta es la manera en que Trump está avisando que EU saldrá del TLC?

No hay forma de que el gobierno de México acepte pagar el muro, mucho menos en un año electoral. Si hiciera una concesión de ese tamaño, obligaría al PRI a renunciar a cualquier posibilidad de triunfo en la elección presidencial. Por eso es lógico que el secretario de Economía diera rápida respuesta a Trump. Frente a un planteamiento tan lunático no cabía el silencio.

Ildefonso Guajardo hizo lo correcto al decir no a Trump con lo del muro, pero seguramente se quedó con la cabeza llena de dudas, de cara a la sexta ronda negociadora de Montreal. En su cabeza estará rebotando una  cuestión: ¿qué más podemos hacer?, si ya hemos hecho concesiones significativas, tal y como pidió el negociador de Estados Unidos, Robert Lighthizer, al terminar la quinta ronda en México.

¿Concesiones significativas? El secretario Guajardo ya ha dejado claro que está dispuesto a aceptar que el acuerdo se revise cada cinco años y que se revisen los porcentajes de contenido producido en la región América del Norte, como parte del capítulo de las Reglas de Origen. Para que un bien se considere  producto NAFTA debe tener 62.5 % de contenido regional. Esto pasará a ser de 80 u 85%, para satisfacer una exigencia de EU.

¿Es malo que México haya cedido en estos puntos? No necesariamente. La revisión quinquenal podría garantizar que el tratado se mantenga al día. Si el documento firmado en 1993 se hubiera retocado en 1998, el 2003, 2008 y 2013, quizá no tendríamos una negociación tan complicada ahora. Es verdad que Donald Trump es una pesadilla, pero también es cierto que el TLCAN requiere una cirugía mayor. No refleja las nuevas tecnologías ni los aprendizajes de los tres países a lo largo de 24 años.

La propuesta de endurecimiento de las reglas de origen ha recibido fuertes críticas de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz. Podría dislocar la cadena de producción de automóviles que se ha tejido en América del Norte , afirma la AMIA. Como contrargumento, vale la pena escuchar lo que dice el empresario Manuel Díaz en SDP: los grandes ganadores de las reglas de origen actuales han sido los chinos. Ellos se han beneficiado de que haya un porcentaje de contenido extrarregional superior a 30 por ciento. Pasar de 62.5 a 85% permitirá que haya más contenido mexicano en los vehículos, dice Díaz: nos permitiría pasar de chalanes a empresarios en el TLC.

Recapitulemos: México ha flexibilizado su postura en dos temas claves exigidos por Estados Unidos. Lo ha hecho sin ceder totalmente. Si se aceptara lo que propone la delegación mexicana, quedaría una versión suavizada de lo que Lighthizer pedía: que el acuerdo se venciera cada cinco años (sunset clause) y que las reglas de origen garantizaran un alto porcentaje de contenido en Estados Unidos.

México ha cedido, pero Trump quiere más. Con sus exigencias adicionales, pone en riesgo el acuerdo y amenaza con meter ruido al proceso electoral mexicano. Tengo una duda: ¿es intencional o sólo torpeza de Mr. Trump?