“Tijuanización” es un témino injusto


carlos-marin1

Carlos MarínEl asalto a la razón

José Antonio Díaz me pide “ofrezcas una disculpa y recules en el uso del término tijuanización...”, empleado  en mi texto del viernes acerca de la fallida propuesta de despenalizar la mariguana en Baja California Sur y Quintana Roo dizque para atraer visitantes y disminuir la narcoviolencia.

José Antonio Díaz me pide “ofrezcas una disculpa y recules en el uso del término tijuanización…”, empleado  en mi texto del viernes acerca de la fallida propuesta de despenalizar la mariguana en Baja California Sur y Quintana Roo dizque para atraer visitantes y disminuir la narcoviolencia.

“Tijuana no se lo merece”, dice.

Como él (“no escribo para debatir tu contra-provocación”), otros lectores recriminan el uso del término, por más que yo lo apliqué a la época en que esa ciudad cobró mala fama por ser atractiva para centenares de miles de jóvenes estadunidenses que en su país deben tener cumplidos 21 años para comprar, consumir alcohol y entrar a los bares, mientras acá bastan 18.

“Sin abundar con ejemplos de antros en otras ciudades de la República ni soslayar los bares y prostíbulos de Tijuana, te pido corrijas un error de ocurrencia”, solicita José Antonio.

Celebro su inquietud porque la pujante ciudad multicultural es desde hace ya decenios una de las que admiro y aprecio, pero no deseo para cualquier otra la pésima (y en buena medida mítica) reputación que llegó a tener la gran Tijuana.

[email protected]

  1. Son rateros, no corruptos

    El presidente Andrés Manuel López Obrador llamó ayer a los pobladores de Acambay (Edomex) a no caer en "la corrupción", como entiende el delito de saqueo de combustibles. Su audiencia de centenares lo escuchó con respeto y lo despidió con vítores luego de que repartió apoyos económicos y exhortó a que todos se porten bien y no caigan "en esas actividades"... a sabiendas de ante quiénes hablaba: 10 días antes, en ese municipio, en la comunidad San Antonio Detiña, una turba semejante en cantidad a la del viernes en Tlahuelilpan, Hidalgo, huachicoleó de una toma clandestina y es de suponerse que entre el público estuvieron algunos o muchos de los ladrones a quienes, por su extraña manera de interpretar la realidad, intenta justificar porque son "pobres".

    Continuar leyendo

  2. ‘Huachicoleo’ para principiantes

    Para improvisar tomas clandestinas en ductos y poliductos basta horadarlos y colocar un grifo para extraer el combustible con la misma facilidad con que se toma el agua de una llave de jardín. Se perfora con taladro de mano y una broca de diámetro no mayor a una pulgada (lo que mide una corcholata: 2.5 centímetros), y esto se hace con paciencia para evitar las chispas y el calor (son tuberías normalmente frías, como las gasolinas, y casi heladas porque llevan ríos).

    Continuar leyendo