Lo anterior nos llevaría a un sistema de partidos con un pluralismo polarizado y por fuerte que suene, solo estaría reflejando la realidad creada por la 4T: la polarización de la sociedad
LIC. JORGE ROMERO HERRERA,
PRESIDENTE NACIONAL,
PARTIDO ACCIÓN NACIONAL:
Nos preparamos para “la boda”,
pero no para “el matrimonio”.
Santiago Creel como
secretario de Gobernación.
El sábado pasado estábamos a la espera de un gran anuncio por parte del Partido Acción Nacional y resulta que usted solo amplió lo que por lo menos desde el 10 febrero nos hizo saber: “El PAN deja atrás la práctica de designar a los más cercanos para abrirle a la ciudadanía nuestras candidatura para que gane la o el mejor”.
Durante muchos años el PAN fue un partido que procesaba eficazmente la selección de sus candidatos; lo hacía de puertas para adentro y no andaba exhibiendo sus diferencias con el resto de la sociedad. Algo pasó cuando llegaron al poder, al inicio del presente siglo; la disputa fue tan grande que hasta Felipe Calderón abandonó la organización.
Nunca fue un partido de masas, como el PRI, pero su etiqueta tenía significado para el elector. Qué tiempos aquellos en que el PAN tenía una fuerte capacidad de presión frente al tricolor para darle legitimidad al sistema político; me refiero a los tiempos del Jefe Diego. Y nuevamente, a partir del ascenso a la Presidencia, la etiqueta se fue desdibujando y tampoco supieron leer los cambios en la sociedad.
Como sea, el sábado anunció que las candidaturas serán públicas un año antes, una vez que los aspirantes hayan pasado todas las aduanas: registro, entrevistas, recolección de firmas y medición de conocimiento. Lástima que no se haya incluido una aduana sobre la honestidad a toda prueba.
También informó usted habrá Defensores de la Patria recorriendo el territorio y haciendo proselitismo; ¡pobre ciudadanía!, va a acabar saturada, porque lo mismo harán los coordinadores regionales de MORENA y los Defensores de México del PRI. O sea, tendremos año y medio de propaganda política; ni modo, si los demás lo van hacer, hay que apretar el paso. Por el lado positivo, este tipo de brigadas ayudarán a crear liderazgos locales que buena falta hacen, a ver si de ahí salen unos tres liderazgos de peso nacional.
Para ver qué ofrece el PAN, me metí a su sitio web y debo decirle, don Jorge, que el diseño está muy moderno, pero el contenido es algo decepcionante. Para empezar, su Declaración de Principios está por ahí perdida en una pestaña que dice “estrados”, junto con no sé cuántos reglamentos. Una vez encontrada, resulta que es la de 2002; no es que pretenda yo que el PAN cambie de principios, sino que los actualizara en su narrativa. Si algo ha hecho grande a MORENA es su dominio de una narrativa que conecta con la población.
En su apartado de Visión, dice textualmente: “Ser el partido que transforme a México con gobiernos honestos, cercanos y comprometidos con el bien común y la dignidad humana”. Mire, eso de la transformación es un campo semántico del cual la 4T se ha apropiado; como que pudieron buscar otro fraseo, digo yo.
Luego viene el apartado de Valores, pero no hay ninguna definición operacional de los mismos y eso es lo que daría profundidad a la etiqueta de Acción Nacional. Por ejemplo, qué entienden por bien común, por dignidad humana, por solidaridad y, sobre todo, por qué son importantes y cómo se concatenan unos con otros. De explicarlos, ello ayudaría a dar dimensión a la identidad blanquiazul frente a los militantes, simpatizantes y electores.
Dicen los teóricos de la ciencia política que un partido debe ofrecer a la ciudadanía un diagnóstico de la realidad en la cual actúan, así como propuestas viables. No veo ni lo uno ni lo otro. ¿Qué es lo que van a decir los Defensores de la Patria en sus recorridos y que le haga sentido a la población? Pero más importante aún, cómo van a recoger las demandas a ras de tierra, tanto las que sean de alcance nacional como las de alcance local, para hacerlas suyas y para cumplir con la obligación partidaria de subir tales demandas a los niveles de poder.
Uno de los grandes retos que el PAN tiene frente a sí es recuperar su capacidad de presión o de intimidación, tanto a nivel estatal como a nivel nacional. Mire licenciado Romero, mal anda este país donde esa capacidad está en manos de los impresentables del PVEM y el PT. A lo que voy es que el reto sería convertirse en la segunda fuerza en los congresos estatales y el federal, de tal suerte que los votos verdes y petistas no signifiquen la mayoría calificada.
Lo anterior nos llevaría a un sistema de partidos con un pluralismo polarizado y por fuerte que suene, solo estaría reflejando la realidad creada por la 4T: la polarización de la sociedad.
+ Con la colaboración de Upa Ruiz
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