JOAQUÍN LÓPEZ-DÓRIGA OSTOLAZA

Suben la expectativa de crecimiento, pero también la de inflación

Suben la expectativa de crecimiento, pero también la de inflación


El viernes Banco de México (Banxico) publicó su más reciente encuesta mensual de expectativas económicas para México. La encuesta, que se levantó entre 35 grupos de análisis, revela algunos cambios importantes con respecto a su edición anterior.

El resultado más importante es una mejoría en las expectativas de crecimiento económico para este año como consecuencia de un crecimiento mejor a lo esperado durante el primer semestre. En concreto, la expectativa de crecimiento promedio para el Producto Interno Bruto (PIB) en el 2017 se ubicó en 2.16% vs 1.99% en la edición anterior.

Vale la pena recordar que la expectativa en enero de este año se ubicaba en apenas 1.49% y que los estimados se han venido ajustando al alza tras los anuncios de crecimiento del PIB del primero y segundo trimestre del año. Sin embargo, las expectativas siguen anticipando una desaceleración en la segunda mitad del año considerando que la economía creció a un ritmo de 2.3% durante el primer semestre.

En la opinión de este columnista, en ausencia de choques externos, la desaceleración de la segunda mitad será menor a la esperada y la economía podría mantener su ritmo de crecimiento en 2.3% para todo el año. Sin embargo, no todo fueron buenas noticias, ya que hubo un deterioro adicional en las expectativas de inflación.

El consenso de estimados arroja una inflación esperada de fin de año de 6.24% en comparación con 6.03% en el mes anterior. No queda claro si todos los encuestados ya habían incorporado en sus estimados la cifra de la primera quincena de agosto en la que la inflación anual alcanzó 6.59%, su nivel máximo desde el 2001. Dada esta situación, no sería sorprendente ver un deterioro adicional en las expectativas de inflación en la encuesta del próximo mes.

A pesar del deterioro en las expectativas de inflación para el 2017, los estimados para el 2018 se mantuvieron prácticamente sin cambios con respecto al mes anterior, tanto en el frente de la inflación general (3.85%) como en la subyacente (3.75 por ciento). No obstante, no hay que perder de vista que en lo que va del año ha habido un deterioro de cerca de 30 puntos base en las expectativas de inflación para el cierre para el 2018.

Otro cambio interesante de mediano plazo concierne a las expectativas de política monetaria. Aunque el promedio de expectativas sigue esperando una pausa monetaria durante lo que resta del año y la primera mitad del 2018, seguida de dos recortes de un cuarto de punto —el primero en el tercer trimestre del 2018 y el segundo en el cuarto trimestre del mismo año— la mediana de estimados de tasa de referencia para el cierre del 2018 aumentó de 6.50 a 6.75 por ciento. Esto implica que los observadores ya no están tan convencidos de que Banxico tendrá suficiente espacio para realizar dos recortes de un cuarto de punto cada uno en la tasa de referencia durante la segunda mitad del próximo año.

Como hemos mencionado en este espacio, uno de los factores más importantes de decisión de política monetaria para Banxico es mantener las expectativas de inflación bien ancladas y mantenerse vigilante a que los choques exógenos que están impactando la dinámica de precios (aumento en los precios de las gasolinas y depreciación del tipo de cambio) no tengan un impacto de segundo orden en la formación de precios. En este sentido, Banxico seguramente está monitoreando las revisiones salariales de manera muy cuidadosa y mientras estas se mantengan dentro de un rango razonable, la inflación eventualmente retomará una ruta descendente tal como lo prevé el banco central.