Si el TLC acabara, México sería el mayor perdedor

luis-miguel-gonzalez1

Luis Miguel GonzálezCaja Fuerte

[caption id="attachment_704510" align="aligncenter" width="760"] Foto de AP[/caption]

Foto de AP

La probabilidad de que el TLC se acabe es de 50%, dijo hace un mes el embajador mexicano en Estados Unidos, Gerónimo Gutiérrez. El porcentaje parece bajo, pero implica un avance en materia de optimismo cuando se compara con 80% de probabilidades de terminación que asignaba en enero del 2017 el propio Gerónimo Gutiérrez.

La liquidación del acuerdo comercial depende, fundamentalmente, de lo que Donald Trump decida. En estos días, el presidente de Estados Unidos ha tenido diversas reuniones para sopesar su decisión, con empresarios, legisladores de los estados que más dependen del NAFTA y con su representante comercial, Robert Lighthizer. Aparentemente, Trump ha recibido diversos informes sobre el impacto que tendría su decisión.

¿Habrá leído el informe de Oxford Economics? Este reporte es el más reciente de los intentos de calcular el impacto del final del TLC. Para México, contiene dos malas noticias: la primera es que deja claro que el más perjudicado de los tres socios sería México, entre otras cosas porque es el país que más depende del acuerdo comercial. Para México, implicaría una caída de 0.9% del PIB, una depreciación del peso de 8%, un alza adicional de 3% en la inflación y un decremento de 9% en la BMV.

La segunda mala noticia que contiene el informe de Oxford Economics es que el impacto para Estados Unidos sería relativamente bajo. Digo mala noticia, para México, porque sería mejor que las cifras econométricas presentaran una situación de deterioro grave para Estados Unidos. Si así fuera, podríamos imaginar a Trump buscando contrargumentos o pretextos. Desafortunadamente no es el caso: el final del TLC significaría para Estados Unidos la pérdida de 300,000 empleos, 0.5% menos de crecimiento del PIB, un moderado repunte inflacionario y una caída de 5% en el índice bursátil S &P, indica un análisis del Grupo Oxford Economics.

De todos esos datos, el más delicado parece el de la pérdida de empleos: son 300,000, pero hay que tomar en cuenta que esa cifra equivale al empleo generado en Estados Unidos en dos meses. Otro dato importante, en el contexto, es que los 300,000 empleos son un pequeño porcentaje de todos los que genera el comercio exterior en Estados Unidos, 14 millones.

¿Cuánto tiempo durarían los efectos del trancazo del fin del TLC? Esto dependerá de cómo se ajusten las cadenas de suministro a una nueva realidad donde habría aranceles más altos. Según Oxford, Estados Unidos y Canadá habrían superado el golpe para el 2022, suponiendo que el fin del acuerdo entrara en vigor en el 2019. Para esa fecha, México tendría un PIB 2% menor de lo que sería, si el acuerdo continuara.

Los expertos discuten si Trump puede terminar el NAFTA y qué debería hacer para ejecutar esa decisión. Está claro que tiene que avisar seis meses antes y, al parecer, deberá pasar por un procedimiento relativamente complejo. Estaría obligado a justificar públicamente su decisión y dar la oportunidad a las personas interesadas de exponer sus puntos de vista.

Además, las autoridades estadounidenses deberán revisar y/o modificar cientos de reglamentos comerciales que se derivan de las leyes que dieron origen al TLCAN. Los perjudicados por la modificación de esas leyes y reglamentos podrían entablar una batalla legal. Parece complicado y lo es, pero Trump es necio o perseverante. De él depende que el TLC sobreviva, ¿qué probabilidad le otorga ahora, señor embajador Gutiérrez?

[email protected]