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Quien gane el domingo en las elecciones del Estado de México se enfrentará al reto de presidir un gobierno dividido. Habrá ahí un gobernante electo por minoría cuya oposición será mayoría en el Congreso.

Esto es lo que sucede en México desde 1997. Es una debilidad de nuestra democracia: dar a luz solo gobiernos de minoría, buena parte de cuya energía se va en convencer o en sobornar a sus oposiciones.

Una solución a este problema es la segunda vuelta electoral que pone a competir en una elección definitiva a los dos candidatos punteros de la primera.

El veredicto último no puede ser sino el de un ganador con la mayoría absoluta de los votos, un gobernante elegido efectivamente por la mayoría de los ciudadanos.

La segunda vuelta da mayor legitimidad a los gobiernos y más poder a los votantes, pues les permite repensar, refrendar o corregir su voto, según las circunstancias. El mecanismo acaba de funcionar virtuosamente en la elección de Francia.

En México se da por muerta la posibilidad de una segunda en 2018 porque no dan los tiempos legislativos para cambiar las leyes electorales, que no pueden tocarse 90 días antes de las elecciones.

María Amparo Casar ha encontrado un atajo que haría posible la legislación necesaria. Lo ha publicado en su colaboración de Excélsior de este miércoles pasado http://bit.ly/2qH3YDK.

Según Casar se podría cambiar directamente la Constitución, para lo cual hay tiempo de sobra si se reúne la mayoría necesaria (66 por ciento de los votos en el Congreso). Después, tendrían que cambiarse las leyes reglamentarias para hacerlas compatibles con el cambio.

Casar sugiere incluso la redacción que podría tener esa reforma en la Constitución. Dice: “El Presidente será electo en votación directa y por mayoría absoluta de los sufragios válidamente emitidos. Si ningún candidato obtuviera más de la mitad de los sufragios válidamente emitidos, se procederá a una segunda votación entre los dos candidatos que hayan obtenido las dos más altas mayorías relativas y en ella resultará electo aquel que obtenga mayor número de sufragios. La segunda vuelta se llevará a cabo xxx días a partir de la declaración de los cómputos oficiales.”

Casar titula su artículo, convincentemente: “Segunda vuelta: sí se puede”. Coincido: aún se puede.

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