Es notorio el asombro por la expropiación de predios en el poniente de la CDMX: Cuajimalpa, Santa Fe, Chapultepec ¿Pero, por qué el asombro? Si un secretario de Estado lo anticipó hace tiempo: “Chinguen su madre, exprópienlos”.

Es curioso que muchos minimicen las advertencias del grupo político que gobierna. Porque la expropiación de un millón de metros cuadrados para el Tren Maya y decenas de edificios en Santa Fe fue anticipada por Paco I. Taibo:

“Si te quieren chantajear, Andrés, exprópialos. Chinguen su madre. La presión a la que puede ser sometido un caudillo, por más radical, competente y honesto que sea, es tremenda, necesita la presencia del movimiento social detrás, que impulse el cambio”.

Lo bonito es que nadie tuvo que chantajearlo. No ocurrió lo que imaginó el librero de Palacio:

“Recibe Andrés una comisión de altos hombres de las finanzas mexicanas, Slim, la dueña de las cervecerías Modelo, para decirle: ‘Cuidado Andrés, porque si avanzan ustedes en ese sentido nos llevamos las fábricas a Costa Rica’. Si ese mismo día, a esa misma hora, no estamos dos o tres millones de mexicanos en la calle diciendo: exprópialos”.

Que va, hombre. No se tuvo que llegar al escenario pensado por Taibo. La expropiación ha sido al estilo cuchillo en mantequilla, desde un club campestre en Tijuana hasta propiedades en Santa Fe, pasando por bosques enteros de la selva maya.

De hecho, no se puede olvidar que Morena propuso reformar el artículo 27 constitucional, que rige la propiedad de las tierras, para que el gobierno fraccione y expropie los terreros que excedan los límites de 100 hectáreas de riego o humedad por persona.

Y que, sobre la concesión del servicio de internet nacional, el propio presidente ya advirtió: “Imagínense si yo, ahora en el 2023 decido que se expropia. Bueno, o que no se expropia, no sé. ¡La vamos a manejar nosotros!”.

Más todavía. El presidente advirtió que prefiere apostar a que Slim tenga una “actitud social, una emoción social”, y se comprometa a conectar a todo México para que funcionen las sucursales del Banco del Bienestar, que otorgan dinero a cambio de votos.

Sí: francamente asombra la alharaca armada por algunos ante las recientes expropiaciones en todo el poniente de la CDMX, si la expropiación de la propiedad privada está en el ADN del sistema de gobierno populista por el que votaron 30 millones en 2018.

Por ejemplo, Chávez expropió en una década mil 200 empresas; y Maduro tomó cerca de mil y cerró más de 500; más las que hicieron quebrar: cervecera Polar, Coca-Cola, Wonder, Zara. 54 emisoras, 80 diarios y 20 canales de TV.

Así que lo de Santa es absolutamente natural en este régimen.