Con el actual gobierno se vuelven a ir mexicanos de mojados, luego de que habían casi dejado de hacerlo desde 2009. Pero, mucho peor: se vuelven a morir, pues desde 2018 perdieron la vida mil 478 al intentar cruzar la frontera. Es un ritmo verdaderamente de vértigo.

Por ejemplo, 2018 registró el menor número en la historia de mexicanos sin papeles que vivía en Estados Unidos. La verdad es que no tenían demasiada necesidad de buscar allá mucho de lo que ya tenían aquí.

Echemos un vistazo rápido a aquel 2018, cuando la economía mexicana creció 2.0, que entonces era criticado por “pobre”, pero que hoy sería una maravilla, con la economía hundida muy abajo de cero… y bajando:

–El poder adquisitivo del salario de los mexicanos aumentó 17 por ciento.

–Fueron creados cuatro millones de nuevos empleos formales.

–La inversión extranjera registro números históricos, con 192 mil millones de dólares.

–Las reservas del Banco de México llegaron a 173.5 mil millones de dólares, las más elevadas de su historia.

–La deuda pública quedó en 45 por ciento del PIB, y México fue el único país del G20 en disminuir esa proporción desde 2015.

–El ahorro de 20 años del país para posibles contingencias en los ingresos (para algo como el Covid-19, por ejemplo) pasó 17 mil millones de pesos en 2012 a con 300 mil millones en 2018.

–El IMSS tenía 73 mil millones de pesos en reservas.

Aquellas cifras son hoy una quimera. Por eso los mexicanos vuelven a marcharse. Y mueren en el intento. En los primeros tres años del actual gobierno han perdido la vida en el cruce mil 478, mientras en igual periodo con Peña fueron 885, según datos de la Cancillería.

Veamos: sólo el año murieron 719 mexicanos tratando de llegar sin papeles a Estados Unidos, que más alta registrada en el historia. En 2019, fueron 337; y en 2020, fueron 442. Y en el primer trimestre de este año ya van 282 fallecidos.

Es una tragedia, ya que al triunfo de la autollamada 4T los migrantes ilegales mexicanos en Estados Unidos ya eran minoría ante migrantes de otros países. En 2007 eran 8.2 millones, pero 10 años después la cifra bajó a 6.2 millones.

“A partir de 2007, la cantidad de inmigrantes mexicanos no autorizados disminuyó, ya que se fueron de los Estados Unidos más de los que llegaron”, señala un informe del Pew Research Center, elaborado por Jeffrey S. Passel y D’Vera Cohn.

Es muy doloroso, además, es el aumento de los mexicanos muertos en la frontera estadounidense cuyos cuerpos no son identificados, porque este gobierno no dedica el dinero suficiente para realizar los exámenes forenses de identificación.

Muy triste.

(Canela Fina toma un receso y vuelve a publicarse el 10 de junio. Gracias)