Durante el periodo que lleva la virtual candidata de Morena a gobernar el Estado de México al frente de la Secretaría de Educación, los mexicanos perdieron, en promedio, aprendizajes equivalentes a dos años de escolaridad, y 628 mil jóvenes dejaron de estudiar.

Los caminos para el futuro de esos jóvenes sin preparación escolar son el crimen organizado, que da dinero rápido y fácil; y la migración sin papeles a Estados Unidos, que da dinero rápido, pero a salto de mata y en condiciones casi de esclavitud.

Pero si, al final, deciden quedarse en México y ser ciudadanos correctos que se dedican a trabajar y formar una familia, su escaso aprendizaje les va a reducir sus ingresos en un ocho por ciento anual durante toda su vida laboral. Es un desastre histórico.

Porque son mexicanos que están hoy entre los seis y los 17 años de edad, que, de acuerdo con mediciones del Banco Mundial, su conocimiento llegará apenas al primer años de secundaria, sin leer con fluidez ni comprende textos. Mano de obra barata, pues.

Para irse a la campaña para gobernar el Edomex, Delfina Gómez deja 89 escuelas sin drenaje, 39 mil 568 sin agua potable y otras 10 mil sin electricidad, de acuerdo con el Coneval. Son escuelas ubicadas en las zonas pobres que la 4T prometió eliminar.

Pero si no gustan los datos del Banco Mundial y Coneval, están los del periódico oficioso del gobierno. Según La Jornada, cinco millones de estudiantes van a escuelas con fosas sépticas y que no tienen teléfono ni de fax. “Ni hablar en esos colegios”, dice el diario.

Además, de 165 mil 540 planteles de educación pública y gratuita, un total de 141 mil 912 (el 85.7 por ciento de los que funcionan en México) están en condiciones “malas” o “regulares”, pese a que atienden a más de 21 millones de alumnos.

Quiere decir que Delfina Gómez abandonará la Secretaría de Educación Pública para irse a hacer campaña en el Edomex por Morena, sin haber podido recuperar las habilidades de los niños pobres para evitar que su pérdida de aprendizaje los condene a empleos precarios cuando empiecen a trabajar.

Es decir, que incumplió con la promesa de campaña del presidente, quien en 2018 se comprometió:

“Vamos a fortalecer la educación pública gratuita y de calidad en todos los niveles escolares, bajo la premisa de que la educación no es un privilegio es un derecho del pueblo”.

Pero como a Delfina Gómez la pone de candidata su jefe el presidente, no tendrá problemas con su jefe el presidente por no haber podido cumplir la promesa de campaña de éste en 2018 de “de calidad en todos los niveles escolares”.

Está cubierta, pues.