Minuto a Minuto

Nacional Fiscalía investiga ataque con agua hirviendo contra dos perritos en Michoacán
Un agente del MP de la Fiscalía Regional de La Piedad tomó conocimiento del caso y la Policía de Investigación se trasladó a la zona
Nacional Segundo Simulacro Nacional 2026: Fecha, hora y detalles clave
La Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC) reveló detalles del Segundo Simulacro Nacional 2026 este 19 de septiembre
Nacional Continúa operativo para capturar a ‘El Trompas’, presunto feminicida de Claudia Tacoronte
Las autoridades han investigado “varios domicilios” en los que podría encontrarse el sospechoso y descartaron algunos de ellos
Ciencia y Tecnología Carney acusa a tecnológicas de “robarles la infancia” a los niños; ¿qué plantean Canadá y la UE?
Dijo sobre plataformas: "Quieren fijar las condiciones de acceso. Quieren dictar las reglas en materia de regulación, e incluso eludirlas"
Nacional CDMX prevé ocho concentraciones y tres rodadas este 17 de septiembre
Se prevé una protesta de 80 elementos del Servicio de Protección Federal frente a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC)

Lo que sabemos de la política monetaria mexicana es que reaccionará inmediatamente después de que se dé el siguiente incremento en la tasa de interés de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed).

Sabemos que será este año tal como lo confirmó la presidenta del banco central estadounidense, Janet Yellen, durante su reunión con el Comité de Servicios Financieros del Congreso de su país.

Entonces, tome como una certeza que si el día de muertos sube la tasa la Fed, el Banco de México hará lo propio el 17 de noviembre, cuando tiene reunión de política monetaria. Incluso antes de esa fecha, si las presiones arrecian y amerita reaccionar rápido.

Lo mismo ocurriría en diciembre. Si la Fed anuncia el 14 de ese mes un aumento, Banxico tiene reunión el día siguiente para anunciar, sin duda, un aumento a la tasa de referencia interbancaria.

Lo que no sabemos es qué van a decidir en la Junta de Gobierno durante la reunión de este día de decisión de política monetaria.

Grupos como Banamex apuestan a un aumento de hasta 75 puntos base a la tasa de interés que está ya en 4.25 por ciento. Otros creen que sí habrá un aumento, pero de medio punto porcentual.

Pero después de ver la apreciación que tuvo el peso frente al dólar tras el debate presidencial de Estados Unidos, hay quien asegura que la moneda mexicana compró algo de tiempo, sin que haya cambiado el escenario de volatilidad en los mercados.

Lo que hay que tener perfectamente claro es que el Banco de México no va a reaccionar por la paridad del peso frente al dólar. Ya quedó más de 20 años atrás la obsesión de fijar un tipo de cambio y defenderlo. Sólo que parece que como sociedad nos cuesta trabajo asimilar eso y seguimos ubicando la paridad peso-dólar en el centro de nuestras preocupaciones financieras.

El Banco de México tomará en cuenta el traspaso que tenga una moneda tan vapuleada a los precios de la economía. Si se mantiene el increíble milagro de la absorción que hemos visto hasta ahora, no hará nada.

Si por el contrario, se acelera el traspaso y contamina la inflación general, el banco central tomará la decisión que le corresponde y con el instrumento que tiene disponible.

Bajo esa óptica, el banco central podría hoy mantener la tasa de referencia sin cambios en el entendido de que la puede mover en cualquier momento. ¿Cuándo sería ese momento? Quizá tan pronto como el 7 de octubre, cuando el Inegi dé cuenta de las inflaciones al consumidor y al productor.

Un dato escandaloso de inflación mensual podría alterar los mercados y en ese juego de señales una acción del banco central en ese momento podría ayudar a las percepciones.

Dependerá de si el banco central mexicano se conforma con evidencias o quiere contundencias. Y es que es perfectamente sabido y ponderado el hecho de que encarecer el costo del dinero corre en contra del crecimiento económico, pero también de la lucha que ahora emprende el gobierno contra la creciente deuda.

A mayor tasa de interés que se tenga que pagar, más difícil pagar los excesos financieros en los que ha incurrido este gobierno.