Peor aún concesionarlo


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Carlos MarínEl asalto a la razón

Concesionarlo suena... desafinado: no tiene armonía con la realidad

Pareciera que AMLO estuviera librando el lío en que se metió con lo de suspender (si gana) las obras del nuevo aeropuerto e imaginar al actual en mancuerna (técnicamente imposible) con el militar de Santa Lucía.

Concesionarlo suena… desafinado: no tiene armonía con la realidad:

a) Eso se hace cuando no hay dinero para la obra y no es el caso: la Tarifa de Uso Aeroportuario que se aporta es ingreso propio del AICM, no deuda pública ni recurso presupuestal.

b) Concesionarlo sería más caro: implica pagar la Tasa Interna de Retorno, más el costo de créditos y lo que eventualmente pagarían los usuarios. El equivalente de Budapest, concesionado, está costando 45 mil millones de euros y el de Texcoco 13 mil 300 millones de dólares.

c) El NAIM es un proyecto de gran rentabilidad para el Estado. ¿Por qué cederlo a la IP?

d) Concesionar implica, sin base legal, dar por terminados contratos. Vendrían amparos, suspensiones y deterioro de lo construido: pérdida económica.

e) Una licitación internacional tomaría dos años (uno de ofrecimiento y otro de licitación).

O sea: perder-perder…

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  1. Impecable doble acierto de AMLO

    De pocos integrantes del próximo gabinete presidencial puede afirmarse que Andrés Manuel López Obrador haya hecho designaciones tan irreprochables como las del general de División Luis Cresencio Sandoval González y el almirante José Rafael Ojeda Durán para encabezar las secretarías de la Defensa Nacional y la Marina Armada.

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  2. Coma inducido al NAIM

    Si por los discutibles “pueblos originarios” que se oponen al nuevo aeropuerto en Texcoco hablan agrupaciones y personas de tan descalificada probidad como la regresiva Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación o el obispo de Saltillo, Raúl Vera (negociador-tapadera de pederastia clerical), pareciera que hay un resquicio de esperanza en que Andrés Manuel López Obrador corrija su insensato capricho y ordene la continuación de la obra.

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