Pandemia por coronavirus (Cobertura especial)

Paquete Económico 2021

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Joaquín López-Dóriga OstolazaSin Fronteras

El Paquete Económico 2021 está elaborado con base en un entorno económico internacional rodeado de incertidumbre

Este martes la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) entregó a la Cámara de Diputados el Paquete Económico 2021 que incluye las propuestas de Criterios Generales de Política Económica (CGPE), el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) y la Iniciativa de Ley de Ingresos.

El paquete está elaborado con base en un entorno económico internacional rodeado de incertidumbre, donde la economía global enfrenta una crisis de salud sin precedentes que ha generado la peor recesión desde 1932.

A partir del reinicio gradual de actividades, la economía global ha comenzado a dar señales claras de recuperación, la velocidad y magnitud de dicha recuperación sigue siendo incierta. En este contexto, la economía mexicana enfrenta su peor caída en casi 100 años y una perspectiva de recuperación lenta y débil. Los CGPE consideran una caída del PIB de 8% en el 2020 y una recuperación de 4.6% para el 2021.

Para el 2021, el Paquete Económico del gobierno contempla un balance primario en equilibrio, un déficit público de 3.4% y una relación de deuda pública a PIB de 53.7% (usando como base el Saldo de Requerimientos Financieros del Sector Público o SHRFSP). De cumplirse, estas metas reflejan un sólido compromiso con la estabilidad de las finanzas públicas.

Desafortunadamente, las cifras de crecimiento del PIB se encuentran considerablemente por arriba del consenso de expectativas de mercado y difícilmente serán alcanzables. De acuerdo con la más reciente encuesta de especialistas del sector privado publicada por Citibanamex el 7 de septiembre, el PIB podría caer 10% este año seguido de una recuperación de 3.5% en el 2021.

El optimismo del gobierno no se limita a los supuestos de crecimiento del PIB y se extiende a los estimados de ingresos del sector público para el 2021. Por un lado, el paquete estima un aumento en la plataforma de producción de Pemex de 1,744 a 1,857 millones de barriles diarios a un precio promedio de 42.1 dólares por barril para la mezcla mexicana.

Durante la primera mitad del 2020 Pemex registró un promedio de producción 1,692 millones de barriles diarios mientras que el precio actual de la mezcla mexicana se ubica en 35.50 dólares. Adicionalmente, el gobierno espera un incremento real de 5.2% en los ingresos tributarios con respecto al estimado de cierre del 2020 sin la creación de impuestos nuevos.

El reto no radica en la capacidad recaudatoria del gobierno, que se ha vuelto más eficaz, sino en un nivel de actividad económica inferior al estimado. Tomando en cuenta estos apuntes, existe un riesgo importante de que el gobierno no pueda cumplir con su objetivo de no incrementar la deuda como porcentaje del PIB.

Suponiendo, por un momento, que las metas de ingresos se cumplen, pero usando el consenso de los especialistas para el supuesto de crecimiento del PIB, la relación de deuda pública a PIB se incrementaría de 54.7% en el 2020 a 55.7% en el 2021, en lugar de bajar a 53.4% como espera el gobierno. Vale la pena recordar que esta relación deuda a PIB se ubicaba en 44.8% al cierre del 2019.

Sin embargo, el aumento podría ser aún mayor tomando en cuenta el riesgo de que el gobierno no pueda cumplir sus metas de ingresos. Claramente, las metas de déficit y endeudamiento están en riesgo y en esta ocasión ya no hay guardaditos como el Fondo de Estabilización de los Ingresos Presupuestarios que está prácticamente agotado.

El gobierno tendrá que recurrir al remanente de operación de Banxico o hacer recortes al gasto para que el dinero alcance. Aunque el diseño del paquete intenta reflejar un ejercicio responsable que busca mantener finanzas públicas sanas como condición sine qua non, la realidad es que los CGPE incluyen supuestos demasiado optimistas.

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