Panorama Económico Global 2018

joaquin-lopezdoriga-jr1

Joaquín López-Dóriga OstolazaSin Fronteras

El 2018 aparentemente comienza con menos interrogantes para la economía global que el 2017. El 2017 será recordado como el año en el que, a pesar de la incertidumbre política, la economía global finalmente dejó atrás la resaca de la Gran Recesión para presentar su mejor ritmo de crecimiento en casi una década logrando una expansión amplia y robusta.

El 2018 aparentemente comienza con menos interrogantes para la economía global que el 2017. El 2017 será recordado como el año en el que, a pesar de la incertidumbre política, la economía global finalmente dejó atrás la resaca de la Gran Recesión para presentar su mejor ritmo de crecimiento en casi una década logrando una expansión amplia y robusta.

Para el 2018, la mayoría de los especialistas esperan una consolidación de esta nueva etapa de sólida expansión económica y una continuación del comportamiento favorable de los mercados financieros.

El crecimiento económico a nivel global para el 2017 debe rondar 3.5%, superando ampliamente 3% del 2016 y el consenso de expectativas que también rondaba 3% a principios del 2017.

La sorpresa positiva en el crecimiento se dio principalmente por una aceleración mayor a la esperada en Estados Unidos y la Eurozona y un crecimiento estable en China versus la desaceleración que se esperaba. En el caso de Estados Unidos, el consenso anticipa un crecimiento de 2.2% en comparación con 1.6% del 2016, mientras que la Eurozona se aceleró de 1.8% en el 2016 a 2.4% en el 2017.

Por otro lado, el PIB de China del 2017 podría mantener su ritmo de crecimiento en 6.7%, sin cambio con respecto al 2016. El buen desempeño económico y financiero del 2017 se debe también en gran medida a que los principales riesgos a la baja que se vislumbraban a principios del año pasado no se materializaron.

Si hacemos memoria, uno de los principales riesgos era la incertidumbre sobre el rumbo de la política económica de Estados Unidos ante la llegada de una nueva administración con una retórica proteccionista y sin aparente cordura sobre el manejo de las finanzas públicas. Sin embargo, el establishment estadounidense logró enfocar la política económica en la aprobación de una reforma fiscal y mantuvo a raya los pensamientos más disruptivos del nuevo inquilino de la Casa Blanca.

Para el 2018, los especialistas anticipan una ligera aceleración del crecimiento global que podría alcanzar 3.6-3.7 por ciento. La actividad económica global estaría principalmente impulsada por la economía americana, donde se anticipa que el ritmo de los últimos tres trimestres se mantenga, contribuyendo a que el PIB crezca por arriba de 2.5 por ciento.

El mayor crecimiento en Estados Unidos y una continua recuperación en los mercados emergentes (excluyendo China) deberían ser suficientes para contrarrestar una ligera desaceleración en la Eurozona y China.

La recuperación en mercados emergentes viene liderada por Brasil, donde después de salir de una recesión multianual en el 2017, podría crecer cerca de 2 por ciento.

Aunque el panorama económico global es optimista, existen ciertos riesgos que no se deben perder de vista. Si bien el riesgo de un golpe de timón en la política comercial de Estados Unidos ha disminuido considerablemente, el 2018 trae otro tipo de riesgos políticos en nuestro vecino del norte, incluyendo un posible shutdown gubernamental y mucho ruido político alrededor de los eventuales resultados de la investigación especial encabezada por Robert Mueller.

Otros riesgos importantes son: i) un incremento desordenado en las tasas de interés de largo plazo en Estados Unidos; ii) una respuesta más agresiva por parte de la Fed ante el aumento en la inflación y/o en el déficit fiscal como consecuencia de la reforma tributaria; iii) un eventual conflicto armado con Corea del Norte; iv) turbulencia financiera a raíz de la ruptura de la burbuja en criptomonedas; y v) una desaceleración brusca en China.