Minuto a Minuto

Nacional Alertan por fraude con presuntas multas de tránsito de la SICT
La SICT alerta sobre el envío de mensajes falsos a su nombre a fin de obtener datos personales o realizar cobros indebidos
Deportes En vivo: Inglaterra vs Croacia, Grupo L del Mundial 2026
Inglaterra y Croacia comienzan su andar en la Copa Mundial de la FIFA 2026 con este enfrentamiento en el Estadio Dallas
Nacional CDMX: Detienen a hombre que rentaba su acreditación del Mundial 2026 en redes sociales
La acreditación que rentaba Armando "N" era del área de Hospitality, una de las más exclusivas durante el Mundial 2026.
Ciencia y Tecnología Google Pixel: llegan las reacciones en vivo, traducciones instantáneas y más
Estas son las nuevas funciones y actualizaciones de Google Pixel en junio
Internacional EE.UU. pide que juicio contra Caro Quintero sea con jurado anónimo
La Fiscalía pidió que el jurado del caso contra Caro Quintero sea anónimo y que esté "parcialmente aislado"; también se presume un acuerdo de culpabilidad

Hoy lo esperado está entre 3.2 y 4.2 por ciento.

Mes y medio después de terminado un trimestre, esperamos lo mismo: el resultado del Producto Interno Bruto (PIB) de ese cuarto del año, el Indicador Global del a Actividad Económica (IGAE) del último mes del trimestre anterior y el nuevo recorte de la estimación del crecimiento de la Secretaría de Hacienda.

Y es que por tercer año consecutivo las previsiones oficiales de crecimiento le quedan grandes a la realidad. Cada año tiene sus propias explicaciones para la baja en las esperanzas de crecimiento. El 2013 con su curva de aprendizaje del nuevo gobierno y el freno al gasto público. El 2014 con el paquetazo fiscal que congeló a los particulares a cambio de un insuficiente gasto gubernamental y el 2015 con la baja en los precios del petróleo y el recorte presupuestal.

La patada de despeje de cada uno de los años han sido estimaciones cercanas a 4 por ciento. El primer año de gobierno acabó con un crecimiento de 1 por ciento, el segundo con 2 por ciento y para este tercero los pronósticos rondan todavía en 3 por ciento.

Ante los constantes strikes del gobierno con sus pronósticos fallidos eligió a partir de este año tener una banda ancha de estimación, tipo del Banco de México, con la gran diferencia de que para el banco central el cálculo del PIB es un simple accesorio y para Hacienda es materia prima, pero en fin.

Hoy la banda amanece entre los 3.2 y 4.2 por ciento. Pero otra vez, los financieros oficiales se han quedado en la parte más alta de las estimaciones.

El 3.7 por ciento que promedia la estimación de la Secretaría de Hacienda supera al propio Banco de México, cuyo margen de maniobra para atinarle al PIB del 2015 promedia 3 por ciento y en general en el mercado no hay nada serio más allá de 3.2 por ciento.

Nada tiene que ver el gobierno de Peña Nieto con la baja en los precios internacionales del petróleo, pero es sin duda una decisión gubernamental el mantener la dependencia de los ingresos fiscales a la renta petrolera.

Está claro que la elección del gobierno fue llevar a cabo una reforma energética y dejar para más adelante, quizá otro gobierno, hacer los cambios tributarios. Nadie contaba con el derrumbe en los precios de los energéticos.

Lo que sí es plena responsabilidad de la actual administración es haber dado un rasgo de restricción de la actividad de los agentes económicos privados para privilegiar el gasto público. Fatal combinación en los tiempos actuales.

Otro asunto crucial que explica la baja dinámica económica es haber cantado victoria con la reforma energética como la última de las reformas estructurales cuando claramente el cambio hacia un régimen de respeto al Estado de Derecho es el cambio más importante y menos perseguido en este país.

Hacienda, pues, debería cumplir hoy con el ritual trimestral de esperar a que el Inegi haga público el resultado de la medición económica mensual y trimestral para después anunciar su nueva meta de crecimiento económico.

No modificar sus parámetros actuales dejaría la estimación como un mero adorno en medio de un pesimismo que se aferra en quedarse entre nosotros.