En la cancha importantísima de al lado, los pitonisos auguran y presienten que a los mexicanos en este año nos va a ir de la chingada
Estamos iniciando un segundo tiempo del ejercicio presidencial de la señora presidente con A de patria, sexenio que tiene su raigrambre en el anterior. Y lo conserva. Sigue afirmando que nos va a toda madre a todos; que el superpeso es garantía y que hay trece millones de pobres menos.
Aparte de la falacia de que la pobreza de los mexicanos se ha reducido radicalmente, lo único que caracteriza a este primer año de ejercicio de la señora es una disminución de la intensidad de la violencia, algunos golpes a los cabecillas medios del narcotráfico y una percepeción de menor inseguridad en nuestra Patria.
De todos modos sigue siendo cierto de que el gobierno federal no gobierna en un alto porcentaje del territorio a su cuidado.
En la cancha importantísima de al lado, los pitonisos auguran y presienten que a los mexicanos en este año nos va a ir de la chingada
El presagio de los que cobran altos sueldos por analizar, desmenuzar y sacar de ello adivinaciones, es que el crecimento económico de México este año, no llega al dos por ciento del producto interno bruto. Pué que menos.
Para los neófitos en la materia, cuando China llegó al 8 por ciento de incremento de su PIB, se hizo potencia económica mundial. Con la ventaja de que una porción de su riqueza es lo que Estados Unidos le debe.
El tema es simple, y tiene que ver con los números.
Si la venta de mexicano crudo petróleo, segunda -o tal vez tercera- fuente de ingresos al país, no rinde los que tiene que rendir; si la política agresiva de Trump disminuye el flujo de lana de los paisanos en Estados Unidos en las remesas, deberíamos empezar a pensar.
Tengo la impresión de que eso, no se nos da mucho.
