Hay una guerra en Yucatán. El caso de fraude del empresario Fernando Barbachano acusado de maniobrar para despojar al también empresario Rodolfo Rosas en la operación de compra del hotel Mayaland de Chichén Itzá ha generado un choque de trenes entre dos grupos de poder en Yucatán que tiene al gobernador Mauricio Vila a punto de intervenir y dar un manotazo, pues el fiscal general del estado Juan Manuel León ha tomado partido y es público su apoyo al acusado Barbachano.

El caso Mayaland de plano es ya una guerra de poder entre la casta divina y los grupos políticos que controlan.

La historia es de telenovela… Ya se supo que del lado de Barbachano opera el abogado Jorge Carlos Estrada Avilés, quien resulta que es esposo de la Secretaria General de Gobierno María Dolores Fritz Sierra, la que tiene que capotear los asuntos de su marido junto con el fiscal estatal pues Estrada Avilés es señalado ya como el autor de la estrategia de Barbachano para defraudar por millones de dólares al empresario Rodolfo Rosas.

Con este escándalo en la península los trapos sucios salen al por mayor pues también se vincula a Estrada Avilés con el equipo de abogados de Barbachano que encabezan Victor Campos y Gabriel Abdalá y ya hasta se filtró que como parte de sus honorarios por diseñar el millonario despojo a Rodolfo Rosas están un yate y terrenos en la localidad de Telchac equivalentes al 20% del monto de un asunto que alcanza más de 10 millones de dólares.

Pero la cosa se pone interesante ya que resulta que del otro lado está Rodolfo Rosas, el empresario defraudado que además es hermano de la Secretaria de Administración y Finanzas, Olga Rosas Moya, y que se conoce en la península como un jugador de grandes ligas, pues cuenta dentro dentro de sus medallas haber vencido en la corte de Nueva York (y hasta en la Suprema Corte) a Donald Trump con un equipo legal encabezado por el abogado tabasqueño Carlos Canabal, que ahora tiene a Barbachano contra las cuerdas y ya le embargaron el hotel Mayaland y le aseguraron junto con otras propiedades su casa en un juicio en el que en breve se girarán órdenes internacionales de aprehensión contra Barbachano y sus hijos.

Se señala también el secretario de Desarrollo Económico, Ernesto Herrera Novelo como otro de los ligados dentro del gabinete yucateco con Estrada Avilés y que no es la primera vez que sus andadas ponen en jaque al gobierno de Mauricio Vila, pues no hace mucho estuvo involucrado en una maniobra que le costó la cabeza a William Cetina, quien tuvo que dimitir como fiscal General de Yucatán al ser exhibido en un audio haciendo negocios en otro fraude de tierras y reveló que estaba “atendiendo indicaciones” de esposo de la secretaria general de Gobierno Fritz Sierra para acelerar asuntos de su despacho privado.

Así están las cosas en la península de Yucatán en una guerra en la que se mezclan todos los ingredientes de una historia de telenovela: dinero, familias, terrenos, poder, gobierno, ambición, abogados… No hay que despegar la mirada del caso del fraude en el hotel Mayaland porque no serán pocos los que terminen salpicados o hasta en la cárcel en este culebrón.