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Ayer se dio a conocer la pregunta de la consulta pública sobre el Nuevo Aeropuerto Internacional de México. Pero aún quedan pendientes los detalles de la encuesta que, como se ha dicho, se hará para valorar el estado de la opinión pública en torno a esta obra y lo que quizá termine definiendo el resultado: el peso que se le dará a cada una de estas mediciones.

El debate de las últimas semanas ha sido muy positivo. Las encuestas muestran que una clara mayoría de ciudadanos está al tanto del debate y tiene definida una postura. La deliberación ha sido pública y amplia.

Abrir cauces para la participación ciudadana siempre es plausible y esa es precisamente la lógica de las consultas populares. Ahora, tal como está planteada, el problema de la consulta sobre el NAIM es que no se puede determinar su representatividad.

El esfuerzo que implica la ubicación y el traslado a alguna de las escasas 1073 casillas que serán instaladas impide, en la práctica, que la mayoría de los ciudadanos puedan manifestarse.

Se estima que podría haber entre 100 mil y 500 mil participantes en la consulta. Gran parte de ellos, pienso, serán los más interesados y a quienes más intensamente los mueve el tema del aeropuerto. De ser así, la consulta representaría la posición de quienes más se movilicen.

En lo que toca a la encuesta, si bien no es un mecanismo de participación ciudadana, sí evidenciará el sentir general de la población. Las mediciones publicadas muestran un respaldo mayoritario al proyecto de Texcoco. Y ante la consistencia de estos resultados, se ve difícil que la encuesta oficial que se levantará en menos de dos semanas arroje resultados muy distintos.

Si las opiniones vertidas en la consulta y la encuesta coinciden, qué mejor. Pero si se contradicen, una de las dos habrá de prevalecer; y esa definición trascenderá el caso particular del aeropuerto.

La ponderación de las mediciones puede ser un indicador de qué mayoría será más escuchada por el próximo gobierno: la de quienes más se movilicen políticamente o la de la sociedad en su conjunto.