En general todos los políticos son iguales. No importa si son de Morena, el PRI, el PAN o el PRD. Todos son corruptos. Es una mentira que Morena es diferente. Pero hoy estamos viendo cómo Morena y AMLO están con todo el poder del Estado para conservar el poder.

Son la misma cosa. Igualito que el PRI y el PAN. Recordemos, en el priiismo bastaba una llamada del secretario de Gobernación para bajar un aspirante y con solo ponerle enfrente su expediente se doblaban ante el poder presidencial.

Lo mismo hizo Vicente Fox cuando reventó en 2006 a Andrés Manuel López Obrador con la ilegal campaña de Un peligro para México. Y eso es lo que hoy estamos viviendo.

Todos son iguales, son corruptos todos, no se trata de decir que unos no delinquieron y otros no. Es la misma película. Hoy tenemos claro ya que se trata de controlar los estados que generarán más votos a nivel nacional.

Directo y sin escalas. Se trata de la Ciudad de México, Veracruz y el Estado de México.

Por eso las carpetas de investigación contra Enrique PeñaNieto, la Ley Nahle y el caso del ya famoso Cártel Inmobiliario.

Y no se trata de  que no haya corrupción en esos temas, el caso es que lo están usando para reventar la alianza opositora para, ignorando su propia corrupción, romper la única posibilidad de que a AMLO y a Morena les quiten algo de poder en 2024.

Vamos por partes.

La investigación sin duda merecida del ya llamado Cártel Inmobiliario en la delegación Benito Juárez es para bajar al partido Acción Nacional y a su liderazgo más visible en la Ciudad de México que es Jorge Romero, hoy coordinador parlamentario del PAN en la Cámara de Diputados. Se trata de inmovilizar a los panistas con expedientes judiciales.

Lo mismo ocurre con las tres carpetas de investigación contra Enrique Peña Nieto cuya corrupción fue evidente, pero ahora la Fiscalía de AMLO con Alejandro Gertz Manero ya comenzó a operar para apretar al expresidente para que el PRI suelte el Estado de México a pesar de la corrupción de la precandidata de Morena Delfina Gómez, quien le robó hasta las pensiones a mujeres divorciadas.

Y luego viene la llamada Ley Nahle en Veracruz, en la que Morena organiza la herencia de un gobierno autoritario como el de Cuitláuac García para su jefa política.

A cualquiera que conozca la política electoral mexicana le queda claro que AMLO y Morena están apostando por controlar los tres estados que tienen la mayor reserva de votos a nivel nacional y que son los que definen quién es presidente: CDMX, Veracruz y Edomex.

Así que si alguien cree que no le están apretando las tuercas a Peña Nieto para que le entregue el Estado de México a Morena, regalándole Veracruz a Rocío Nahle y reventando al PAN en la ciudad de México es un ingenuo.

Eso se llama usar todo el poder del Estado para eliminar a los adversarios. Así andan el Presidente y Morena: igualito como lo hicieron el PRI y el PAN. Chance peor.