LEOPOLDO GÓMEZ

Los independientes a la baja

Los independientes a la baja


El entusiasmo por las candidaturas independientes se desvanece poco a poco. Los resultados de las elecciones del pasado 4 de junio así lo demuestran. A los independientes no les fue nada bien en las urnas.

En 2017, solo tres de los 142 participantes sin partido salieron victoriosos, 2.1 por ciento. Mejores resultados habían reportado en los años anteriores, cuando recién aparecían en la escena política. En 2015, triunfaron cinco de los 111 candidatos independientes a un cargo local, lo que equivale a 4.5 por ciento, y en 2016, fueron 11 los favorecidos por los votantes entre los 325 independientes que contendieron, 3.4 por ciento. En dos años, el porcentaje de éxito cayó más de la mitad.

Además de que esta vez ningún independiente consiguió ganar una gubernatura, únicamente dos de los siete aspirantes al cargo superaron 3 por ciento de la votación: Hilario Ramírez Layín alcanzó 12 por ciento en Nayarit y Javier Guerrero llegó a 7.4 por ciento en Coahuila.

Por otro lado, el número de votos obtenidos por los independientes también contrasta con la cantidad de firmas que tuvieron que reunir para registrar su candidatura. Por ejemplo, en Nayarit, Víctor Manuel Chávez y Antonio Ayón consiguieron más de 16 mil firmas de respaldo y, paradójicamente, en las urnas solo captaron poco más de 6 mil y 2 mil votos, respectivamente. Algo similar ocurrió en Coahuila, donde Luis Salinas consiguió que 30 mil ciudadanos avalaran su registro y apenas recibió arriba de 5 mil votos.

Si los independientes perdieron tracción, fue porque los partidos de oposición lograron postular candidatos que endurecieron el discurso para canalizar a su favor el enojo de la sociedad. La antipolítica sigue siendo muy fuerte. Sin embargo, con normas electorales adversas para los independientes y con partidos que arrebatan los argumentos antisistema, es extremadamente difícil replicar casos como el de El Bronco y sus afortunadas circunstancias: malos candidatos de los partidos tradicionales, cuantiosos recursos financieros y el apoyo de un influyente medio en la entidad.