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Después de las elecciones del año pasado, el PRI parecía derrotado. A los triunfos del PAN y a la fuerza de Morena se sumaron la victoria de Trump y la turbulencia económica. El aumento a las gasolinas y el descontento social de principios de este año complicaron el panorama. Se veía difícil que el PRI ganara la elección en el Estado de México y, sin embargo, lo hizo.

Entonces, el escenario cambió radicalmente. Si replicaba las condiciones del Estado de México y el voto opositor se fragmentaba, aun con un tercio de los votos, el PRI podría mantener la Presidencia de la República.

Por un tiempo, las circunstancias se alinearon a su favor. Las discusiones para constituir un frente amplio opositor entre el PAN y el PRD no avanzaban y era poco factible que estos partidos convinieran en un candidato presidencial. Paralelamente, se vislumbraban varios candidatos independientes compitiendo por el voto opositor.

Justo cuando el frente empezó a tomar forma, Margarita Zavala renunció al PAN para tomar la vía independiente. La concentración del voto opositor quedaba en entredicho. Zavala necesariamente arrebataría apoyos a esta alianza, mientras otros independientes como El Bronco, Ríos Piter o Marichuy, intentarían quitarle votos a Morena.

Sin embargo, las complicaciones que enfrentan los independientes podrían provocar que ninguno de ellos consiga su registro. Las ya difíciles condiciones para recolectar firmas empeoran por las fallas del sistema electrónico. El balance hasta ahora es poco alentador: aun los más aventajados están muy rezagados en este proceso.

Con un frente amplio opositor en marcha y sin candidatos independientes, el escenario para el PRI podría revertirse. Lejos de fragmentarse, el voto opositor quedaría concentrado en dos polos, el frente y Morena. Un escenario muy distinto al del Estado de México.

Todo indica que el frente logrará materializarse. Por el contrario, el futuro de los independientes está en duda. Nada está escrito, pero de lo que ocurra en esos dos bandos, dependerá, más que de cualquier otra cosa, el futuro del PRI.