A ver si logran sacar a algunos de ellos del ranking mundial, que es una vergüenza y una desgracia para el país
LIC. ROSA ICELA RODRÍGUEZ,
SECRETARIA DE GOBERNACIÓN:
Para que no diga que en este espacio solo se emiten críticas a la 4T, en esta ocasión dedico el espacio a reconocer una iniciativa presidencial, claro, con algunas dudas. El día de ayer, la presidenta Claudia Sheinbaum se reunió con los alcaldes de los 61 municipios con mayor incidencia delictiva.
De lo poco que trascendió sobre dicha reunión es que la iniciativa tiene el objetivo de que 17 dependencia federales se coordinen con los municipios para reforzar la estrategia de seguridad a través de programas sociales, educativos y obras de infraestructura, a fin de atender las causas que generan la violencia.
Lo primero que se esperaría es que haya un diagnóstico individual de los municipios, pues el tipo de delito que se comete mayormente en cada uno puede variar; mientras en Acapulco el problema son los homicidios dolosos en otro puede ser el narcomenudeo. Lo digo porque a problemas distintos, soluciones distintas.
En la reunión también se dijo que habrá recursos extraordinarios adicionales a los programas ya existentes, lo cual es de celebrar, porque como usted recordará en 2025 el presupuesto para seguridad municipal se redujo drásticamente, siendo que ya era muy limitado. Lo mismo ocurrió con el presupuesto federal para seguridad, el cual disminuyó en 35 mil millones de pesos; aun cuando en 2026 se haya incrementado, pues no se han alcanzado los niveles de otros años. Ya sé, el país está muy endeudado y hay que reducir el déficit público, pero uno se pregunta por qué no disminuir el subsidio del Tren Maya y dedicar esos recursos a la seguridad. Malas herencias que dejó el de Tabasco.
Por otra parte, espero que con esta iniciativa se haga algo para simplificar el etiquetado de los dineros y hacer más eficiente el gasto, porque uno se encuentra con que existe el Fondo de Aportaciones para la Seguridad Pública que depende de la Secretaría de Seguridad Pública; el Fondo para el Fortalecimiento de las Instituciones de Seguridad Pública tiene como cabeza al Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública; y el Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento de los Municipios radica en Secretaría de Hacienda. No quiero ser simplista, pero si todos tienen como objetivo la mejora municipal, pues qué mejor que reunirlos en un solo fondo y bajarle a la burocracia.
Ahora pasemos a los municipios más violentos. La información difundida en medios no especifica cuáles son, pero nos podemos atener a los rankings nacional e internacionales. Los datos más recientes indican que entre las 50 ciudades más inseguras del mundo considerando delitos por cada 100 mil habitantes, 17 son mexicanas: Culiacán, 6º lugar; Ciudad Obregón, 9º; Manzanillo, 11º; Zamora, 12º; Colima, 13º; Acapulco, 14º; Irapuato, 16º; Ciudad Juárez, 17º; Tijuana, 18º; Celaya, 20º; y aquí le paro para no aburrir a los lectores que nos acompañan.
Algo que llamó mi atención, doña Rosa Icela, es que varias de esas ciudades no tienen problemas de programas sociales o desarrollo de infraestructura. Por ejemplo, Ciudad Obregón tiene un Índice de Desarrollo Humano (IDH) de 0.810, siendo 1.0 el nivel más alto posible. Cuernavaca, que lleva años en las primeras planas de la nota roja, tiene un IDH de 0.825. Chihuahua ronda en el Índice con 0.842 y Tijuana no canta mal las rancheras, pues califica con 0.792.
A lo que voy es que la pobreza y el escaso desarrollo no necesariamente son causa directa de la inseguridad; si así lo fuera, los municipios de Chiapas y Oaxaca estarían entre los más violentos, pero no es así. Por eso, reitero, es tan importante que se haya hecho un diagnóstico individualizado. Asimismo, es de esperar que también se hayan tomado en cuenta las experiencias exitosas de combate a la inseguridad, como ha sido el caso de Monterrey y su zona conurbada.
Un punto a favor de la iniciativa presidencial es que a fin de año se medirán los avances. Lo aplaudo y muy en serio porque la 4T nos tenía acostumbrados a no contar con indicadores de éxito.
Un aspecto que les va a causar un severo dolor de muelas es la corrupción; me refiero a la connivencia de las autoridades municipales con el crimen organizado. El Operativo Enjambre ha dado buena cuenta de ello, pero después de la acción tomada en los municipios del Estado de México no se ha sabido de más detenciones de alcaldes y/o de secretarios de Seguridad Municipal. La pregunta sería cómo van a proceder o cuál será el protocolo cuando tengan indicios de la colusión de las autoridades municipales con la delincuencia. ¿Habrá castigos ejemplares? ¿Se determinará la desaparición de poderes municipales?
Les deseo el mayor de los éxitos en la promoción de la seguridad en los 61 municipios más violentos del país. A ver si logran sacar a algunos de ellos del ranking mundial, que es una vergüenza y una desgracia para el país.
+ Con la colaboración de Upa Ruiz
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