LEOPOLDO GÓMEZ

López Obrador y su “no” a las alianzas

López Obrador y su “no” a las alianzas


Por la posición que asumieron en el Estado de México, Andrés Manuel López Obrador canceló cualquier posibilidad de alianza para 2018 con PRD, Movimiento Ciudadano, Nueva Alianza o Encuentro Social. Morena irá solo con el PT. Aunque congruente con lo advertido en campaña, este posicionamiento representa una apuesta muy arriesgada.

Apenas la semana pasada decía en este espacio que el PRD pudo haber dado el triunfo a Delfina Gómez. Con un buen candidato, una alianza PRD- PAN en ese estado habría sido muy competitiva. Pese a ser un partido mediano a escala nacional, el PRD, solo o en conjunto, también podría acabar definiendo la justa presidencial.

Los resultados del domingo 4 de junio muestran que en elecciones competidas y con alta fragmentación del voto, partidos incluso más pequeños que el PRD, se vuelven decisivos para definir al ganador. Así, por ejemplo, en el Estado de México los datos del PREP revelan que Del Mazo no habría logrado el triunfo sin el respaldo del PVEM, el Panal y el PES.

En total, esa alianza añadió a la votación de Del Mazo 3.9 puntos porcentuales con los que amarró su victoria. Significativamente, la gran mayoría de esos 226 mil 298 votos fueron emitidos exclusivamente para el PVEM, el Panal o el PES. Aun sin haber cruzado el emblema del PRI, esos electores fueron determinantes para el triunfo de Del Mazo.

En Coahuila, los datos del PREP, si bien solo representan 72 por ciento de las actas, también evidencian el peso de los partidos pequeños. De acuerdo con esos registros, los aliados del PRI sumaron 4.9 puntos porcentuales al voto de Miguel Ángel Riquelme, mientras que a Guillermo Anaya sus aliados le aportaron 5.5 puntos porcentuales. Esos votos pudieron definir la victoria de cualquiera de los dos candidatos, aunque en el cómputo oficial acabaron favoreciendo a Riquelme.

Ante estas realidades, la decisión de cerrar la puerta a las alianzas con el PRD u otros partidos solo tiene sentido si López Obrador piensa que puede vaciarlos de electores antes de la elección presidencial. El tiempo dirá si esa era la apuesta correcta.