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Con Hugo López-Gatell como gestor de la pandemia, murieron 808 mil 619 mexicanos, entre ellos cinco mil 800 entre personal de la salud. Hoy se sabe que, además, distribuyó en hospitales dos mil ventiladores marca Philips, que resultaron defectuosos.

Esos aparatos son diferentes a los que compró el IMSS en 23 millones de pesos al hijo de Manuel Bartlett, dueño de la empresa Cyber Robotics Solutions. Los Philips fueron aquel lote recibido por Marcelo Ebrard en el aeropuerto de la CDMX, el 15 de mayo de 2020.

Los ventiladores, provenientes de Chicago, costaron 20 millones de dólares. Un año después, el gobierno de Estados Unidos pidió que fueran retirados del mercado, porque eran defectuosos. Sin embargo, muchos siguen instalados en México.

Una investigación de Mexicanos contra la Corrupción sobre los ventiladores defectuosos, reveló que “hasta el cierre de 2024, los institutos Nacional de Pediatría y de Cardiología, aún los tienen en sus inventarios, así como centros de atención en Guanajuato y SLP”.

Las malas decisiones de López-Gatell incrementaron en 300 mil lo que la epidemiología denomina “muertes en exceso”: por subestimación del virus, personalización de decisiones y política de austeridad, que dejó sin recursos al sistema sanitario.

Al ser nombrado por el entonces presidente López Obrador como gestor de la pandemia, López Gatell informó el dos de marzo de 2020: “El COVID no representa una amenaza ni en términos sanitarios, ni sociales o económicos”.

La banalidad con la cual López-Gatell llevó a cabo su encomienda, provocó desastres de consecuencias históricas descomunales para el país:

—En términos sanitarios: murieron 808 mil 619 mexicanos, entre ellos cinco mil 800 decesos en el personal de la salud; y 6.4 de cada mil mexicanos falleció por la pandemia.

—En términos sociales: 215 mil niñas y niños quedaron en la orfandad; y se redujo la esperanza de vida cuatro años, de 75 a 71 años.

—En términos económicos: el Producto Interno Bruto de la nación cayó a menos 8.7 por ciento.

El reporte de la Comisión Independiente de Investigación sobre la Pandemia en México concluyó que, de las 808 mil 619 muertes, un total de 297 mil 149 se debieron al mal manejo de la pandemia. Y el manejo estuvo a cargo de López-Gatell.

The Lancet, la más respetada publicación médica del mundo, escribió: “López-Gatell fue el funcionario más irresponsable. Con sus declaraciones, expuso más al peligro a los ciudadanos, descuidando la evidencia científica y arriesgando vidas innecesariamente”.

López-Gatell puso el acento a su indolencia en su campaña política por ser Jefe de Gobierno. En entrevista con Pepe Cárdenas, cuando aceptó que 30 mil capitalinos no votarían por él: “No, porque están muertos”, dijo.

Sólo le faltó echarse a reír.