Esta tarde, Banco de México (Banxico) dará a conocer su primera decisión de política monetaria de este año. El mercado y los especialistas dan por un hecho que la tasa de fondeo se mantendrá sin cambios en 11.25%, nivel que mantiene desde marzo del año pasado.

En la publicación más reciente (martes 6 de febrero) de la encuesta de especialistas levantada por Citibanamex, 27 de 30 encuestados anticipan que no habrá cambios en la tasa en el anuncio de hoy. Asimismo, de los 30 encuestados, 23 esperan que el primer recorte suceda en la reunión de marzo, mientras que solamente cuatro ven el recorte posponiéndose hasta mayo.

En cuanto al mercado, en la última subasta de bonos gubernamentales, la tasa para el Cete a 28 días se ubicó en 11.06%, lo cual refleja la expectativa de recorte para marzo.

Dado que el día de hoy no debe haber sorpresas en cuanto a la tasa de fondeo, la atención de los especialistas y operadores de mercado estará enfocada en el comunicado que acompaña la decisión y a la revisión de estimaciones de inflación, buscando señales sobre cuándo iniciará el muy anticipado ciclo de recortes.

En concreto, los observadores buscarán argumentos para respaldar la expectativa de que Banxico realizará su primer recorte en la reunión de marzo.

Sin embargo, en la opinión de este columnista, Banxico necesita ver evidencia contundente de que la inflación general en términos anuales ha retomado una clara trayectoria descendente después del repunte observado en las últimas cinco lecturas quincenales.

Adicionalmente, Banxico también tiene que ver suficiente evidencia de que la inflación subyacente acelere su trayectoria descendente. De no confirmarse estas tendencias entre hoy y la decisión de marzo, Banxico podría verse obligado a posponer el primer recorte hasta la reunión de mayo.

Aunque el banco central tiene espacio para iniciar el ciclo de recortes antes de que la inflación converja con su meta y antes de que la Fed haga su primer recorte, lo lógico sería que el recorte de Banxico estuviera acompañado de una mayor evidencia de que el deterioro en el balance de riesgos para la inflación observado en las últimas semanas se ha comenzado a revertir.

En la última encuesta Citibanamex, el estimado de inflación para el 2024 subió de 4.0 a 4.11%, mientras que el estimado para la subyacente se mantuvo prácticamente sin cambios en 4.1 por ciento.

En cuanto a la tasa de fondeo para el cierre de este año, el consenso de expectativas elevó su pronóstico de 9.25 a 9.50%, lo cual implica siete recortes de un cuarto de punto cada uno en lugar de los ocho que se contemplaban hace un mes.

Como destacamos desde hace un par de meses, Banxico no puede perder de vista que la inflación subyacente se mantiene elevada y con una trayectoria descendente que es lenta.

Adicionalmente, Banxico debe estar muy atento a las posibles presiones inflacionarias generadas por la fuerte ampliación del déficit fiscal aprobado para el 2024, situación que se da en medio de un periodo de crecimiento económico por arriba de potencial.

Finalmente, Banxico está consciente que el mercado laboral sigue prácticamente en pleno empleo y que el aumento de 20% al salario mínimo, de la mano de la ampliación en los días de vacaciones también podrían traducirse en presiones inflacionarias en el sector servicios.

En la opinión de este columnista, a menos de que haya una sorpresa positiva en las cifras de inflación de enero y febrero, es probable que Banxico posponga el primer recorte al segundo trimestre y que la tasa de fondeo se ubique más cerca de 10% al final del 2024.