Minuto a Minuto

Nacional Prevén lluvias intensas y descargas eléctricas en varios estados del país
El SMN pronostica lluvias fuertes a intensas en al menos seis estados debido a la presencia del monzón mexicano e inestabilidad atmosférica
Nacional #VIDEO Lesionan de gravedad a conductor durante altercado en Chalco, Edomex
Un video compartido en redes sociales muestra al conductor de una pipa de agua enfrentándose con otro conductor, quien de acuerdo con reportes trabaja con una plataforma de transporte de pasajeros
Nacional Decomisan más de 27 toneladas de ácido tartárico en Lázaro Cárdenas
De acuerdo con las autoridades, la operación fue detectada mediante mecanismos institucionales de análisis de riesgo implementados por la ANAM, así como labores de seguimiento y revisión documental
Internacional Trump se reunirá con Delcy Rodríguez el martes en Nueva York, anuncia la Casa Blanca
La cita con Rodríguez será el último punto de la agenda de Trump durante su visita a Nueva York para la Semana de Alto Nivel de la ONU
Internacional Los barrios mexicanos ya no son los mayoritarios de la población latina en Chicago
Aunque los mexicanos son mayoría en Belmont Cragin, Chicago, la zona también concentra comunidades puertorriqueñas, centroamericanas y sudamericanas

La economía china fue de las mejores libradas en todo el mundo durante el colapso económico provocado por la pandemia en el 2020 con un crecimiento de 2.3 por ciento.

A pesar de ser el epicentro mundial de la pandemia, las autoridades adoptaron medidas masivas de estímulo económico para compensar las restricciones, casi totales, a la movilidad implementados para contener la ola de contagios.

China fue la primera economía en entrar al confinamiento pero también fue la primera en salir, en su momento. En el 2021, los estímulos siguieron haciendo su trabajo y la economía china creció 8.1%, su ritmo más rápido en una década.

Vale la pena recordar que China tuvo crecimientos promedio anuales superiores a 10% durante la década a partir de su incorporación a la Organización Mundial del Comercio (OMC) en el 2003.

En esa década su modelo económico estuvo principalmente basado en la manufactura de exportación con base en mano de obra barata. Ese modelo comenzó a agotarse gradualmente a partir del 2012 cuando China alcanzó su punto máximo de market share global como central de producción manufacturera global de productos de baja sofisticación.

A partir de ahí, el gobierno aceleró un motor alterno de crecimiento que ya venía desarrollando desde hace años, la inversión en infraestructura.

Sin embargo, para finales de la década pasada este modelo, basado en la inversión pública, ya también mostraba rendimientos positivos pero decrecientes. Sin embargo, China ya también venía planeando una nueva etapa de crecimiento, menos acelerada, impulsada principalmente por el consumo doméstico.

Es así como llegamos a un 2022 en el que China enfrenta una tormenta perfecta. Por un lado, hay factores coyunturales como las nuevas medidas de confinamiento que se han implementado ante el más mínimo brote de Covid como consecuencia de la política de salud de Covid-Cero. Esto se ha hecho porque todavía hay un porcentaje muy importante de la población mayor de 60 años que no se ha vacunado y porque las vacunas aplicadas en China, según algunos expertos, tienen menores índices de efectividad.

Estas medidas han paralizado temporalmente a algunos poblados y, en ocasiones, ciudades enteras. Aunque este factor tiene un peso importante, es temporal.

Hay otros dos factores que son más bien fundamentales que pesan más en el largo plazo. El primero es el fenómeno de la desglobalización. La participación del comercio internacional como porcentaje del PIB global comenzó a bajar desde la crisis del 2008-09 pero la tendencia se aceleró con fenómenos como la llegada de Donald Trump a la presidencia y el Brexit.

El segundo fenómeno es el del nearshoring ya que las empresas ahora están más enfocadas en contar con cadenas de suministro confiables y cercanas aunque se tenga que pagar un premio por esto. China es tal vez la víctima principal de este fenómeno ya que sus socios comerciales la perciben como un proveedor menos confiable.

El tercer factor es el del creciente riesgo regulatorio ante una actitud cada vez más hostil del gobierno hacia el sector privado en sub-sectores como los de banca, tecnología, educación e inmobiliario.

Si a esto sumamos el fuerte incremento en los precios de las materias primas energéticas, de las cuales China es un gran importador, estamos ante un escenario de mayor desaceleración económica.

Aunque el gobierno mantiene una meta oficial de crecimiento económico de 5.5% para este 2022, algunos especialistas esperan que el crecimiento quede por debajo de 4 por ciento. Por ahora, parecería que el gobierno chino está dispuesto a pagar el costo de un menor crecimiento a cambio de un mayor control regulatorio y sanitario.