CARLOS MARÍN

Lo mejor: “Las consabidas soflamas”

Lo mejor: “Las consabidas soflamas”


Devorador de originalidades periodísticas, el autor de nuestras Crónicas urbanas, Humberto Ríos Navarrete, me hace favor de advertirme sobre textos que me pueden sorprender.

Ayer me hizo sentir mal por no haber disfrutado el domingo el titulado Lucha libre, de Manuel Vicent en El País, dedicado a los mandamases de Estados Unidos, Corea del Norte y Venezuela.

Se trata de una equiparación con los bravucones que la hacen de buenos y malos o técnicos y rudos en el ring; que se comportan agresivos y soeces ante las cámaras y en cuyas peleas llegan a participar otros contendientes, pero “al final los buenos siempre ganan”.

De azul, rojo y tupé naranja, Trump ataca “con furia y fuego”; Kim Jong-un, “con el occipucio trasquilado”, amenaza con una bomba de hidrógeno “recién horneada”, y Maduro, “ataviado con la bandera venezolana”, soltando “las consabidas soflamas” (celebro conocer palabras que me remiten al diccionario).

Ninguno está libre de una caída grave y en cualquier momento pueden saltar al cuadrilátero Putin o Xi Jinping… terminando el espectáculo con “una real y divertida guerra nuclear”.

cmarin@milenio.com