Twitter: @jluis_cuevas

Fb: El Pintor

Instagram: @pintor_cuevas 

Ser el mejor futbolista de todos los tiempos luce tan injusto para el más brillante de la actualidad (que no es cualquiera), como irrespetuoso para los que marcaron época.

En su momento  pensé que la historia de “¿Qué fue primero, el huevo o la gallina?”, era la más controvertida y polemizada del planeta, no sin antes entrar en el mundo del futbol, donde Pelé y Maradona han sido protagonistas en eternas discusiones tertulianas durante décadas, hoy tenemos la existencia de un tercero en discordia.

Desde su gestación en La Masía y durante su presentación en sociedad con el primer equipo del Barcelona, Diego Armando Maradona ha sido referencia de Lionel Messi, es su calidad, su romanticismo y la eterna comparación la que nos ha puesto a debatir en la última década.

Amante de la pelota, experto en hazañas, pulcro a la hora de tomar un balón y hacer de un gesto técnico una obra de arte… Messi comenzó siendo la esperanza albiceleste, el chico que más que nunca pareció no ser de este lugar, su tamaño, su físico y su regate continuó siendo el común denominador del futbolista argentino de todos los tiempos.

Víctor Hugo Morales nunca tuvo tanta razón como en aquel relato del gol de Diego Armando Maradona a Inglaterra en la Copa del Mundo de México 86, por ello cuando Messi marcó al Getafe aquel gol maradoniano (2007), fue imposible no expresar lo mismo que el cronista sudamericano en aquel lejano 1986  “De qué planeta viniste”, después, Messi no tardó en marcar un gol con la mano y las comparaciones siguieron. Desde entonces en Argentina y en el mundo, sus detractores –no tendría que tener- desestiman cualquier logro del rosarino, al tiempo que le exigen ganar una Copa del Mundo para considerarlo dentro de una terna.

Este fin de semana una nueva imagen ha dado la vuelta al mundo, después de marcar el 2-2 en Sevilla, Messi festeja con Dembélé, quien lo carga de la misma forma en que Pelé fue cargado por Jairzinho tras el 1-0 de Brasil a Italia en la Final de México 1970. Enseguida comenzaron a darse cualquier tipo de comentarios en relación al futbolista argentino, ahora la comparación no solo era con Maradona, sino con Pelé, brasileño que para muchos es el más grande de toda la historia del futbol.

El debate volvió a abrirse sobre el mejor de todos los tiempos, cualquier comentario en relación al más grande nos terminará llevando a la misma problemática sobre ¿qué fue primero, si el huevo o la gallina?, Lionel Messi tiene un sitio en la historia del futbol mundial, no tengo la menor duda que su constancia, su calidad y su personalidad mostrada en momentos puntuales con el Barcelona lo han llevado a ser leyenda, tan innecesaria ha sido la comparación  durante décadas entre Maradona y Pelé, que hoy poner a Messi a competir con ellos parecería una necedad, a menos que exista una máquina del tiempo para enfrentarlos en igualdad de condiciones.

Basta de comparaciones, abracemos el pasado, disfrutemos el presente y esperemos el futuro con un balón en los pies, porque hoy Messi, con un festejo, lo hizo de nuevo.

HASTA LA PRÓXIMA