Un buen grupo de migrantes haitianos esperaron a que fueran atendidos en las oficinas de la COMAR pero no tuvieron suerte o mejor dicho se encontraron con todo lo contrario.

La noticia es que fueron desalojados cuando intentaron entrar después de varias horas de esperar, como cualquiera que espera y no le cumplen lo prometido, después de tres días de protesta.

Ellos ya están aquí, no hay manera que salgan o que sean expulsados, y lo que intentan es regularizar su situación para poder trabajar y tener una vida digna. Un espacio seguro para habitar, un lugar cerrado y seguro para dormir, la comida necesaria y la ropa necesaria para no pasar frío o calor.

La presencia de un equipo antimotines de la Ciudad de México apareció en la escena para pedirles que se retiraran de la zona, pero solo provocó el inicio de un jaloneo de intereses de ambas partes; unos queriendo respuestas y otros siguiendo órdenes.

Algunos migrantes empujaron primero, y otros elementos hicieron lo mismo por el otro lado. Hombres y mujeres no dudaron en responder con gritos y sobre todo la exigencia de ser recibidos.

Nuestro país no está en la posición de cerrar puertas o de volverse agresivo y violento con los migrantes, no entiendo cómo no hay nadie de la Comisión Mexicano de Ayuda a Refugiados (COMAR) que salga por unos minutos para actualizar el estado del proceso que buscan.

Mario Guzmán, fotoperiodista de EFE captó el forcejeo entre ambas partes, un migrante quedó inconsciente por un momento en el piso, y el resto gritó y se defendió.

No hay imagen que no demuestre que todo haya sido pacífico, esta imagen en particular, que no la vi en ningún medio publicada, es en donde un elemento mujer empuja a un hombre de chamarra beige con sombrero rojo, una mujer de cubre bocas amarillo queda encapsulada, el resto son de “los nuestros”.

Una serie de imágenes que solo me hacen cuestionar en quiénes somos para no ofrecer canales de comunicación con migrantes. En qué pedestal estamos para no abrir las puertas y ofrecer un plan de apoyo o por lo menos uno que les solucione su estancia y comiencen a mover la economía del país, que tanto nos hace falta.

En dónde estamos parados para mandar siempre a elementos de la Guardia Nacional o a los antimotines para plantear la violencia por adelantado y con postura de poderosos, porque si mal no recuerdo nuestros mexicanos que se van a Estados Unidos a alcanzar una buena calidad de vida, suelen ser violentados y humillados y eso, pues a nadie nos gusta.

Actúa con el ejemplo, dicen por ahí.

haitianos en inmediaciones de la SSC CDMX
Foto: Mario Guzmán/EFE