La imagen es un tema pilar a la hora de querer comunicar, sin importar el qué o quién eres, cada detalle cuenta y debe de cumplir la función de complementar el mensaje hablado o escrito.

Cuando el objetivo es comunicar un mensaje que haga contrapeso en una situación que no depende del todo de quien aparece a cuadro, todo lo que aparezca a cuadro, es decir, lo que sea visible para todos, debe de ser cuidado meticulosamente.

Por ejemplo, Adalina Dávalos Martínez, esposa de Jaime Rodríguez “El Bronco”, apareció el día de hoy en un video que se publicó desde la cuenta personal del exgobernador de Nuevo León.

La señora Dávalos, se presentó ante la cámara para pedirle de manera directa al presidente Andrés Manuel López Obrador que se involucre en el caso de su esposo, quien se encuentra privado de su liberad desde hace más de 50 días.

En el video que dura 1:13 minutos, también se dirige al Secretario de Gobernación y al ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia e inmediatamente se presenta como esposa de “El Bronco”.

Apenas vi el video circular en las redes sociales y de entrada, pensé que era Angélica Fuentes por el parecido físico y después al verlo de inicio a fin y conocer por primera vez de una manera tan directa y personal a la ex presidenta del DIF en Nuevo León, me trasladé al video que también fue publicado en redes sociales por Angélica Rivera.

Es imposible no acordarnos del video donde aparece “La Gaviota”, como primera dama y esposa del presidente Enrique Peña Nieto explicando el por qué y cómo es que llegó a hacerse de una propiedad como la Casa Blanca.

Quien asesoró a la señora de Rodríguez se basó prácticamente en el video de Rivera. Los colores sobrios y dorados de fondo, Adalina aparece sentada sobre un sillón que alcanzamos a ver, el color del cabello y el propio peinado es similar al de Rivera; las dos aparecen con el mismo estilo de blazer con una blusa strapless.

Angélica Rivera aparece con una blanca, mientras que Adalina con una rosa. El atuendo es casi el mismo a diferencia de los colores. La diferencia es que Rodríguez lee un telepromter y Rivera hojas impresas.

Las dos con la misma actitud, saliendo a tratar de explicar algo en lo que no están o estuvieron involucradas de manera directa.

En Nuevo León, “El Bronco” perdió tanto su popularidad que ni siquiera es un tema en que los regios lo traigan a diario y les sea importante, al contrario. Con decirles que el tweet desde la cuenta del ex gobernador no llega a los 400 likes, ni a los 200 RT.

La señora Rodríguez no es que hable con el tono y acento fuerte de un regio, sino que aparece enojada, con una actitud sumamente retadora. Su mensaje no impacta porque en número uno, quien aparece allí es la esposa de quien ahora está privado de la libertad y no hay manera de que permee a nadie.

Su poder está en su mano derecha cuando la levanta con la perspicacia de emitir una orden a personajes como el presidente, el secretario de gobernación y el ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia. En un minuto y treces segundos, fueron 25 veces las que alza la mano y señala con el dedo índice.

Su error es emitir un comunicado con un cambio de look y colocarla como una mujer sola, como una política emitiendo un comunicado directo al presidente. Se les olvidó que ella es la esposa de un exgobernador y que si quería llamar la atención, al menos un poco, debió de haber aparecido como madre de familia sola, desamparada, angustiada y desolada sin la presencia de su marido.

Pero lo que vemos es “el intento” de una afrenta política, porque no olvidemos que Jaime Rodríguez sí se le puso “bronco” al presidente.

Y el último error de su equipo fue querer hacer creer “su preocupación por ella y por todas las familias de Nuevo León” porque insisto, y lo digo de la manera más respetuosa pero directa, ella es la esposa del ex candidato, no es y nunca fue una política, ni siquiera alguien que se ganara el respeto de la gente en el estado.

Eso sí, de nueva cuenta los equipos de comunicación, utilizaron a sus mujeres para echarlas por delante en un embrollo que no es suyo.

Quisieron emular el mensaje de la ex primera dama, y no funcionó.