Apáticos , insensibles y despiadados

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Laura GarzaEnfoque Manual

La fotografía de hoy la guardé de Twitter, desconocemos el autor, ni si es en México o no, pero en esta situación no importa ese tipo de información cuando el sufrimiento es el mismo y la incertidumbre de vivir o morir se encuentra entre un parpadeo suo o mío

Entre el bombardeo de información, recuerdo haber leído la frase “Solo la ignorancia justifica la inacción” y aunque no recuerde bien de dónde ni quién la dijo, me salta a la memoria por las declaraciones insólitas del subsecretario de Salud Hugo López-Gatell hechas el día de hoy.

El cáncer infantil es la primera causa de muerte por enfermedad en pacientes de 5 a 14 años, más de 5mil nuevos casos se suman cada año siendo la leucemia, linfoma y los tumores del sistema nervioso central como los tipos de cáncer más frecuentes entre los pequeños.

A principios de este año se habían contabilizado más de 1500 menores que fallecieron por la falta de medicamentos y tratamientos oncológicos por parte del Gobierno de nuestro país.

Desde el inicio de este sexenio fuimos testigo de cómo fondos y apoyos para temas de salud fueron desapareciendo como parte de una táctica de ahorro presupuestal, provocando que madres y padres de niños con cáncer comenzaran a evidenciar la terrible realidad de ver desvanecerse a sus chiquitos por la falta de tratamientos.

De acuerdo con la Asociación Mexicana de Ayuda a Niños con Cáncer, hasta finales del año pasado el cáncer infantil cobraba 6 vidas diariamente, pero lamentablemente con más de 900 días sin medicamentos ni tratamientos en los hospitales de nuestro país, los pequeñitos se enfrentan ante el dolor y la obligada soledad.

Los insumos para aplicar las quimioterapias también se han terminado y nadie los ha abastecido, el sufrimiento físico de los chiquitos y el de los padres, los acorrala en un laberinto sin salida y peor aún, sin ayuda.

Las bondades de las redes sociales es que continúan mostrándonos casos de niños y niñas que acuden a las distintas protestas que sus padres organizan para ser visibilizados, para ser escuchados en este trayecto en donde no hay personal médico que pueda ayudarlos y no hay nadie de las autoridades que los escuchen.

La fotografía de hoy la guardé de Twitter, desconocemos el autor, ni si es en México o no, pero en esta situación no importa ese tipo de información cuando el sufrimiento es el mismo y la incertidumbre de vivir o morir se encuentra entre un parpadeo suo o mío.

Fotografiar los momentos dolorosos de nuestras vidas siempre nos costarán trabajo, no es un acto sencillo, ni es algo que nos nazca por instinto. Eso solo sucede en los momentos felices y sobre todo en lo que queremos recordar y comúnmente el dolor y la tristeza nunca quiere ser recordada, al menos de manera voluntaria.

Como fotógrafos también nos cuesta, sobre todo capturar el dolor propio, el de la familia, el que es parte de nuestra carne y el que nos evidencia de estar en ese mismo laberinto sin salida.

Este chiquito está enfrentándose entre la vida y la muerte, cuando en realidad debería de estar eligiendo entre qué juguete elegir para divertirse. Está allí en una cama gigante, fría, sin ningún tipo de diversión.

Sus dolores que son como el reflejo de los que tienen sus padres. En el desasosiego de no encontrar la cura y una solución para que la vida que recién nació pareciera que está por terminar.

Él y cientos de niñas más, han dejado de recibir sus tratamientos completos para salir delante de una enfermedad que ellos no eligieron, de una crisis inconcebible para los padres, de la inutilidad de poder tener dinero para conseguir los medicamentos, las pruebas o los insumos necesarios para recuperar la energía en el cuerpo de sus hijos.

La realidad en nuestro país es dura, pesada y dolorosa. Quienes somos padres lo vivimos aún en un grado exponencial, el desinterés de las autoridades es inhumano y sádico.

Lo que hoy dijo el subsecretario lo ha colocado en un podio no solo atroz, sino ignorante y despiadado ante la realidad de cientos de familias que han perdido a sus chiquitines y también a pequeños que han visto morir a sus madres y padres.

No sé si usted vea al niño planeando un golpe de Estado o pidiéndole a sus padres que por favor realicen una campaña con una visión golpista.

La incapacidad de mirar y de reconocerse en el otro, coloca al presidente Andrés Manuel López Obrador y a sus consecuentes, en los más apáticos, insensibles y despiadados contra lo que este país y sus mexicanos viven.

Foto ilustrativa.
  1. Que ninguna mujer se nos olvide

    Las madres no se cansan de buscar y las mujeres tampoco nos cansaremos de exigir justicia por las que ya no están, por las desaparecidas, por las que no conocimos pero que su dolor lo hicimos propio

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