Biden, el cool

laura garza

Laura GarzaEnfoque Manual

Al final el buen humor y la confianza que manejó Biden se fue descontrolando conforme avanzaban los temas con su homólogo ruso

Llevamos dos semanas siendo testigos de la primera gira del presidente Joe Biden al continente europeo, particularmente a la primera cumbre en tiempos de pandemia.

La cumbre G7 en Cornualles, al suroeste de Inglaterra fue la primear parada de la comitiva estadounidense, en donde el primer ministro Boris Johnson se encargó de darle la bienvenida junto al resto de los dirigentes.

La pandemia, la vacunación contra el Covid-19, el cambio climático, temas económicos y desigualdad han sido algunos de los temas que se han planteado sobre la mesa.

El mandatario demócrata, Joe Biden fue acompañado por su esposa Jill en una gira para estrechar la relación con Europa, Rusia y China, con quienes no tuvieron la mejor correspondencia durante el periodo de Donald Trump.

“America is back” y para ello ha tenido siete días para difundirlo entre sus similares, sobre todo para aligerar tensiones internacionales.

El presidente norteamericano publicó una imagen en su cuenta de Instagram en donde respalda la relación bilateral con el Reino Unido, mientras le colocaba su mano en la espalda a Boris Johnson.

A partir de aquí las imágenes que hemos visto del mandatario estadounidense ha sido de camaradería y de comodidad con quienes se ha encontrado.

Su nerviosismo lo ha dirigido de alguna u otra manera siendo sonriente, elocuente y casual en los acercamientos físicos o pequeñas reuniones, como por ejemplo con la Reina de Inglaterra o la canciller Angela Merkel.

Sin embargo la distensión que han demostrado la pareja Biden ha dado de qué hablar, y sobre todo porque tienen con quién compararse, es decir, es muy sencillo ver y recordar el antes y después de la polémica era Trump-Melania.

Sus encuentros políticamente correctos con el Primer Ministro de Reino Unido, Boris Johnson, la Reina, la Canciller de Alemania Angela Merkel, el Presidente de Francia Emmanuel Macron, el Primer Ministro de Canadá Justin Trudeau, el Secretario General de la OTAN Jens Stoltenberg, el Presidente de España Pedro Sánchez, el Rey Felipe de Bélgica y el día de hoy con Vladimir Putin, Presidente de Rusia son algunos de los que ha transmitido su facilidad para convivir con todos ellos.

Aunque haya sido criticado por utilizar lentes oscuros frente a la Reina Elizabeth, su larga carrera como político en su país lo hace incluso, ser ya un conocido entre los demás mandatarios.

Se movió como pez en el agua, y esta vez no fuimos testigos de ningún tipo de accidente físico o torpe entre sus movimientos de caminar o correr de un lado a otro.

Hoy no solo seleccioné una sola imagen, sino una pequeña galería en donde podemos ver a un Presidente de Estados Unidos confiado, sonriente, cuidando sus posturas, sus gestos e interactuando de manera directa e incluso, hasta casual con algunos otros representantes.

La mayor parte del tiempo de traje y corbata azul o bien de negro, utilizando su cubrebocas de manera correcta, saludando de codo con quien había que hacerlo, ameno con los fotógrafos y de cierto modo con una actitud empática, algo que ya se había olvidado con Donald Trump.

Biden cerró su gira con el encuentro con Vladimir Putin, con cierta aspereza política y no verbal, Un presidente ruso que mostraba desinterés por momentos pero que también elevaba sus posturas sintiéndose el más poderoso en el encuentro.

Ambos trataron temas en derechos humanos, seguridad, ciberataques y todo con la intención primordial de limar asperezas de un país en contra del otro, sin embargo al finalizar la cumbre Biden-Putin, el norteamericano tuvo un enfrentamiento con una de las reporteras en la rueda de prensa final.

Al final el buen humor y la confianza que manejó Biden se fue descontrolando conforme avanzaban los temas con su homólogo ruso.

Mucho de este viaje fue para estabilizar las relaciones entre los distintos países que sufrieron algún tipo de sequedad y alejamiento; podría decirse que su primer gira al extranjero no le fue nada mal.

Fotos: EFE

Menú de accesibilidad