Minuto a Minuto

Internacional EE.UU. y Ecuador destruyen embarcación ligada a Los Choneros en el Pacífico
La embarcación estaba sancionada por EE.UU y, según autoridades, operaba para Los Choneros, grupo ecuatoriano señalado como narcoterrorista
Ciencia y Tecnología Todo listo para el lanzamiento del telescopio Roman, capaz de observar 2 mil galaxias
El telescopio Nancy Grace Roman estudiará más de 2 mil galaxias para medir la expansión del universo y descubrir nuevos exoplanetas
Internacional Tim Cook se despide de la dirección de Apple tras convertirla en un gigante de 4 billones
Tim Cook, de 65 años, pasará a ser presidente ejecutivo de la junta directiva y cederá el mando a John Ternus
Internacional Haakon VIII se dirige este sábado por primera vez como rey a la nación noruega
El rey Haakon VIII dará un discurso en memoria de su padre, el rey Harald, como marca la tradición tras la muerte de un monarca
Internacional Nepal eleva a 669 los muertos por la riada que ya deja casi 3 mil desaparecidos
La Policía de Nepal elevó a 669 los cuerpos hallados, principalmente en Chitwan, con 248, y Nawalparasi Este, con 158

El secretario de la OEA, Luis Almagro, ha llamado la atención sobre la frecuencia de asesinatos con tintes electorales que México registra desde que empezó la contienda.

“Un asesinato cada cuatro, cinco días”, dijo Almagro, “es un margen de violencia inaceptable en un proceso electoral. Nos preocupa sobremanera”.

La violencia, dice la nota de El País, de donde tomo las palabras de Almagro, no respeta siglas ni partidos. Su lógica, en efecto, no es partidaria (http://bit.ly/2Iv7IxJ).

Saúl López Noriega, autor de las entrevistas sobre riesgos electorales publicadas en la revista Nexos que he venido glosando en estos días, me llama la atención sobre el carácter, digamos, municipal de los homicidios.

Lo que les es común es que los candidatos o aspirantes muertos están en busca de posiciones en el ámbito local de la elección, el ámbito en que grupos criminales apoderados de la comunidad o con el plan de apoderarse de ella, quieren controlar los puestos en disputa para tener de su parte a la autoridad y mantener o inaugurar su dominio sobre esos territorios.

Para esto necesitan a los presidentes municipales más que a los gobernadores o a los diputados, porque son los munícipes quienes pueden darles la impunidad y la complicidad que necesitan, dejándolos, por ejemplo, nombrar al jefe de policía del municipio o pagándoles parte de la nómina municipal y lo que más se les ocurra.

Importa reiterar que estas conductas homicidas no tienen un alineamiento político partidario, no derivan de la rivalidad electoral, sino del propósito de control territorial por parte de las 240 bandas que operan en el país, temibles dueñas de pequeños territorios.

No digo lo anterior con ánimo de minimizar el problema, más bien al contrario. La fragmentación homicida puede crear su propia lógica de contagio y dar paso a un nuevo tipo de esas epidemias criminales que tan bien ha estudiado Eduardo Guerrero.

La repetición y la impunidad invitan a la epidemia homicida. El tamaño de la elección en puerta puede activar disputas criminales en muchos comicios locales que multipliquen la estadística de ejecuciones en el país.

Y contagio es contagio: la ejecución mafiosa puede saltar en cualquier momento del nivel municipal a los otros.

 [email protected]