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Nacional Revisa Sheinbaum agenda legislativa con Monreal y Adán Augusto
Al concluir el encuentro, Monreal Ávila dio a conocer que en el encuentro se revisó exclusivamente la agenda legislativa para el siguiente periodo ordinario de sesiones
Nacional Embajador Ronald Johnson celebra diálogo entre Trump y Sheinbaum
Ronald Johnson celebró la llamada telefónica sostenida este día entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y la presidenta de México, Claudia Sheinbaum
Nacional SHCP concluye colocación de tres eurobonos por 4 mil 750 millones para proyectos sostenibles
SHCP concluyó este lunes la colocación en el mercado europeo de tres eurobonos soberanos vinculados a los Objetivos de Desarrollo Sostenible
Internacional Pentágono usó avión con apariencia civil en ataque en el Caribe, según el NYT
El Pentágono habría utilizado una aeronave con apariencia civil contra una embarcación que presuntamente transportaba drogas
Nacional Pemex redujo un 8.8 % el número de pozos en operación entre enero y septiembre de 2025
Pemex reportó que el promedio de pozos en operación bajó pasar de 6 mil 395 en el periodo de 2024 a 5 mil 832, una reducción de 563 pozos

La cobertura periodística y difusión de opiniones sobre las dos grandes historias del otoño, los desaparecidos de Ayotzinapa y la casa de Las Lomas, ha sido exhaustiva. En internet, radio, prensa, incluso televisión. En los medios nacionales y aprovechando los internacionales.

El límite no parece otro que la capacidad de medios, periodistas y autores para conseguir mejor información y hacer mejor análisis. Quien hable de censura, no se ha tomado la molestia de leer, escuchar, ver, cotejar.

Hay, en cambio, desdén o franca omisión ante hechos extraordinariamente escandalosos. Por corrección política o cobardía, los medios han decidido ignorarlos o marginarlos al mero registro.

Referí aquí el lunes la manera en que tres mujeres y nueve hombres fueron amarrados y exhibidos en una manifestación por los 43 desaparecidos en Reforma. Los pasearon como perros con un letrero en el pecho. Hoy es una historia olvidada. Gajes de la protesta, se dirá.

Ayer escuché el testimonio del ex líder del PRD en Guerrero, Carlos Reyes, obligado por activistas a caminar dos horas con el letrero “Somos ratas del PRD”. Me dijo que aceptó la repugnante humillación para no complicar la grave circunstancia.

Testimonio que también pasó de largo. Son demasiados casos ya para no pensar que la mayor parte de los medios se ha refugiado en el “no le echemos más leña a la hoguera”: porque están muy dolidos, muy enojados; porque no nos vayan a amarrar a nosotros; porque no se vaya a pensar que pedimos la represión o avalamos “el crimen de Estado del 26 de septiembre”.

Se llama autocensura. Autocensura que alcahuetea el ultraje.